{"id":17607,"date":"2016-05-12T12:20:41","date_gmt":"2016-05-12T17:20:41","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=17607"},"modified":"2016-05-12T12:20:41","modified_gmt":"2016-05-12T17:20:41","slug":"soundandvision-hell-raiser-o-el-vhs","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=soundandvision-hell-raiser-o-el-vhs","title":{"rendered":"#SoundAndVision. Hell Raiser (O el VHS)"},"content":{"rendered":"<p>Por<strong> Aldo Rosales<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/AldoRosalesV\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@AldoRosalesV<\/a><br \/>\nUna <strong>videocasetera Sony<\/strong>, lo recuerdo bien, lleg\u00f3 un d\u00eda a la casa (bajo el brazo de mi pap\u00e1; hac\u00edan muchas cosas, pero caminar solas no era una de ellas). Una caja rectangular, sencilla, de pocos colores y, dentro de ella, protegida por dos barras huecas de unicel (sacarla de su caja era tarea de valientes, no cualquiera soportaba el sonido del unicel al frotarse contra otro pedazo de unicel) la videocasetera Sony (\u00bfya hab\u00eda dicho que era Sony?) de ocho cabezas (todo un monstruo de la <strong>tecnolog\u00eda audiovisual<\/strong>, pudo haber sido el eslogan, pero no lo fue); la primera que tuvimos. Bueno, ya estaba la mitad del material para ver pel\u00edculas, faltaba lo m\u00e1s importante: las pel\u00edculas. En esos tiempos (principios de los noventa) las pel\u00edculas en formato VHS no eran baratas, ni siquiera las versiones pirata. Entonces exist\u00edan los<strong> videoclubs<\/strong>.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-17634\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-1.jpg\" alt=\"VHS 1\" width=\"1140\" height=\"814\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Visitar el videoclub era una experiencia demasiado interesante para un ni\u00f1o de mi edad (siete a\u00f1os): estantes y m\u00e1s estantes llenos de <strong>pel\u00edculas<\/strong> de todo tipo. Comedia, acci\u00f3n, romance, terror. Cajas gordas de pl\u00e1stico negro, cubiertas por una delgada pel\u00edcula de pl\u00e1stico blanco para proteger la portada y la contraportada, donde uno pod\u00eda enterarse m\u00e1s o menos de qu\u00e9 iba la pel\u00edcula y as\u00ed decidirse por cu\u00e1l rentar. \u201cUn joven americano pierde a sus padres durante un ataque terrorista a la base militar donde viv\u00edan. S\u00f3lo \u00e9l sobrevive, y es adoptado por un viejo ninja (inserte aqu\u00ed el nombre de un actor que nadie recuerda, o de uno que antes fue famoso, o de uno que nunca despeg\u00f3 a la fama internacional) due\u00f1o de un restaurante de comida tailandesa en <strong>Nueva York<\/strong>, quien lo entrena en el viejo arte del sable y el combate, para buscar vengar la muerte de sus padres y desmantelar la red de terror m\u00e1s puro conocido por el mundo\u201d. \u00c9sa, \u00e9sa es la que quiero. Pero no s\u00f3lo depend\u00eda de m\u00ed: la pel\u00edcula a rentar pasaba antes por un largo consenso familiar (en el que los que no iban al videoclub no ten\u00edan voz ni voto; santo que no es visto no es adorado, dec\u00eda siempre mi pap\u00e1) en el que, en caso de empate, el que decid\u00eda era quien\u00a0pagaba la renta: mi pap\u00e1. Pero casi siempre rent\u00e1bamos en par, dos pel\u00edculas, ya que, cuando hubo m\u00e1s videoclubs, los due\u00f1os de \u00e9se al que est\u00e1bamos suscritos se vieron forzados a implementar promociones para no perder clientes: pel\u00edculas al 2&#215;1, <strong>renta<\/strong> a mitad de precio los jueves, por cinco pesos m\u00e1s qu\u00e9datela todo el fin de semana. Entonces surg\u00eda el binomio perfecto: una de acci\u00f3n (B15, para que todos pudi\u00e9ramos verla) y una de drama, tambi\u00e9n para que todo vi\u00e9ramos pero que yo casi nunca aguantaba. De las de acci\u00f3n aprend\u00ed muchas cosas:<br \/>\n1.-Los <strong>malos<\/strong> siempre son <strong>rusos o alemanes<\/strong>. Quiero decir, los l\u00edderes de las organizaciones criminales. Los <strong>orientales<\/strong> siempre son los guardaespaldas de los altos mandos (porque no hay un solo oriental que no sepa<strong> kung fu<\/strong> o <strong>karate<\/strong>) y los latinos son los soldados rasos en ese ej\u00e9rcito de maldad. \u00c9stos \u00faltimos mueren por montones, y nadie parece extra\u00f1arlos.<br \/>\n2.-La <strong>traducci\u00f3n<\/strong> es cosa quisquillosa, mucho se pierde o se agrega de una lengua a otra. \u201cDestroyer\u201d, se puede llamar una pel\u00edcula en ingl\u00e9s, y el t\u00edtulo en espa\u00f1ol ser\u00e1 siempre algo como \u201cPu\u00f1os de furia en Manhattan 2\u201d. \u201cLa venganza del Clan del Drag\u00f3n P\u00farpura de cristal\u201d puede ser s\u00f3lo \u201cMissing\u201d en ingl\u00e9s. Una lengua es una forma de percibir el mundo (\u00bfsomos, entonces, un pueblo dicharachero, que no sabe decir poco?).<br \/>\n3.- Las <strong>navajas retr\u00e1ctiles<\/strong> son un arma poco efectiva cuando uno se enfrenta contra un polic\u00eda rebelde, m\u00e1s si \u00e9ste es un ex combatiente de <strong>Vietnam<\/strong>. Lo mejor es decirles lo que quieren saber cuando lo quieren saber.<br \/>\n4.-Siempre muere un <strong>detective latino<\/strong> o <strong>afroamericano<\/strong> en estas pel\u00edculas. Pero su muerte no es en vano: sin la furia extra que le da al protagonista esta muerte, no le ser\u00eda posible desmantelar la red criminal que amenaza a los <strong>Estados Unidos de Norteam\u00e9rica<\/strong>.<br \/>\n5.-No importa lo que pase, siempre habr\u00e1 tiempo para un poco de <strong>sexo casual<\/strong> entre el protagonista y a) su compa\u00f1era detective, b) una testigo importante, c) la esposa sumamente atractiva e insatisfecha de un criminal. (Volt\u00e9ate, no veas esa escena).<br \/>\n6.-Las armas de fuego siempre tienden a salir volando durante la <strong>batalla final<\/strong> (que terminan siendo a pu\u00f1o limpio) entre el protagonista y el l\u00edder criminal; adem\u00e1s, siempre caen a una distancia exactamente igual para el h\u00e9roe y el villano.<br \/>\n7.-Recibir un <strong>balazo<\/strong> no es nada del otro mundo, siempre y cuando no impacte en el t\u00f3rax (a excepci\u00f3n de los hombros, porque entonces el impacto disminuir\u00e1, s\u00f3lo un poco, la movilidad del brazo). Uno puede pelear cuerpo a cuerpo sin ning\u00fan problema luego de haber recibido tres balazos.<br \/>\n8.-Todos tenemos una <strong>misi\u00f3n<\/strong> en este mundo, todos. La de<strong> Arnold Schwarzenegger<\/strong> es sostener un arma gigantesca y rociar todas las balas de un solo apret\u00f3n de gatillo. La de <strong>Jean Claude Van Damme<\/strong> es impactar el rostro de alguien con una patada giratoria (esto se debe apreciar, al menos, siete veces, siempre desde \u00e1ngulos distintos) y la de <strong>Steven Seagal<\/strong> es descoyuntarle a alguien todas las articulaciones posibles en un solo combate. <strong>Bruce Willis<\/strong> es el mejor si se trata de asesinar a alguien y lanzar el chiste perfecto despu\u00e9s de ello. Y no hay nadie como <strong>Sylvester Stallone<\/strong> para adaptarse y sobrevivir.<br \/>\n9.-<strong>Andres Garc\u00eda<\/strong> era capaz de hacer todas las anteriores sin siquiera despeinarse.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-17638\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-6.jpg\" alt=\"VHS 6\" width=\"1024\" height=\"768\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Dicen que para conocer a alguien lo \u00fanico que tienes que hacer es hurgar en su basura. Bueno, antes era posible hacerse una idea de alguien a trav\u00e9s de las pel\u00edculas que rentaba. El encargado del videoclub conoc\u00eda (estoy seguro) a todos y cada uno de los suscriptores a trav\u00e9s no s\u00f3lo de las pel\u00edculas que rentaban, sino por la frecuencia con la que lo hac\u00edan y en qu\u00e9 estado regresaban el material. Buenos y malos, pr\u00edistas y panistas, americanistas y chivistas, pobre y ricos, inteligentes y tontos, \u00fatiles e in\u00fatiles; ellos y yo: siempre nos inventamos partidos, <strong>bandos<\/strong>, clanes, parece estar en nuestra naturaleza. Pero hay un bando m\u00e1s definitorio: si pertenec\u00edas a los que rebobinaban el material antes de devolverlo o no. A trav\u00e9s de un acto tan sencillo, el encargado del videoclub se pod\u00eda dar cuenta qu\u00e9 tan ordenado o desordenado eras. Llegado el momento de regresar la pel\u00edcula, ese hombre tras el mostrador se convert\u00eda en una especie de <strong>Minos<\/strong> en cuyas manos estaba tu sentencia: deb\u00edas (o no deb\u00edas) pagar los dos pesos de multa por no rebobinar el material.<br \/>\nAdem\u00e1s, qu\u00e9 rentaba tal o cual persona. En una ocasi\u00f3n, mientras escog\u00edamos una pel\u00edcula, un hombre y una mujer (pareja, supongo) entraron, discretamente, al cuarto contiguo a la sala principal, donde se hallaba la<strong> pornograf\u00eda<\/strong>. La actitud de mi mam\u00e1 fue de desprecio, de superioridad moral (tengo el derecho de mirarte por encima del hombro porque yo no hago lo que t\u00fa haces) o acaso de envidia. \u00bfSer\u00e1 cierto que odiamos en los dem\u00e1s algo de nosotros mismos? O simple y sencillamente nos alejamos de lo que no comprendemos.<br \/>\nEl encargado del videoclub pod\u00eda pasar por juez, o c\u00f3mplice. \u00c9l juzgaba a trav\u00e9s de lo que consum\u00edamos, no de lo que desech\u00e1bamos.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17636 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-4.jpg\" alt=\"VHS 4\" width=\"800\" height=\"529\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Me resulta curioso recordar que, conforme se avanzaba hacia el fondo del videoclub, las pel\u00edculas, como el lugar mismo, se volv\u00edan m\u00e1s oscuras. Allende la secci\u00f3n <strong>familiar<\/strong>, y la de <strong>acci\u00f3n<\/strong>, comenzaba la de <strong>horror<\/strong>. Una de las pel\u00edculas que m\u00e1s me marc\u00f3 fue <em><strong>Hell Raiser<\/strong><\/em>, y me marc\u00f3 precisamente porque nunca la vi: mi mam\u00e1 nunca accedi\u00f3 a rentarla. Un hombre con clavos en la cara no era quiz\u00e1s lo que ella buscaba para ver con su hijo (para eso estaban las pel\u00edculas de simios que aprend\u00edan a jugar b\u00e9isbol, o de perros parlanchines).<br \/>\nEl terror (o el horror, en todo caso) no es algo que vi\u00e9ramos con frecuencia en la familia. Adem\u00e1s de la inminente carga de sangre y violencia, eran pel\u00edculas que mi mam\u00e1 consideraba cargadas de <strong>contenido sexual<\/strong>. El horror como puerta de entrada a la carne, la carne en sus m\u00faltiples acepciones. Curiosamente, en el videoclub mismo el orden de las pel\u00edculas parec\u00eda estar en sinton\u00eda con los juicios de mi mam\u00e1: despu\u00e9s de la secci\u00f3n de horror ven\u00eda la pornograf\u00eda, que estaba en un cuarto propio (la pornograf\u00eda pidi\u00f3 su habitaci\u00f3n propia, y la consigui\u00f3).<br \/>\n<strong>Edgar Allan Poe<\/strong> afirma, en sus textos sobre August Dupin, el detective (La carta Robada, El doble asesinato de la calle Morgue y El caso de Marie Roget), que una de las formas m\u00e1s efectivas de ocultar algo es ponerlo a la vista de todos; por inversi\u00f3n, entonces, la mejor forma de mostrar algo a alguien es tratar de esconderlo. Eso suced\u00eda con las pel\u00edculas y el orden en que estaban dispuestas en aquel negocio: la parte que m\u00e1s me llamaba la atenci\u00f3n era la que estaba vedada (tres equis como tres marcas del tesoro, se\u00f1alizaciones en el mapa visual).<br \/>\nLa <strong>violencia<\/strong> y la <strong>sexualidad<\/strong> son dos temas que, a mi entender, siguen siendo tab\u00faes en la sociedad mexicana, aunque esto sea m\u00e1s bien un problema de dosificaci\u00f3n. Me explico: las <strong>pel\u00edculas mexicanas<\/strong>, sobre todo las de los setenta, ochenta y noventa, que en ocasiones se engloban bajo el t\u00edtulo de \u201c<strong>cine de ficheras<\/strong>\u201d son pel\u00edculas que no escatiman en sexualidad, violencia (de todo tipo, hasta la m\u00e1s peligrosa: la invisible o camuflada bajo el disfraz de la comedia) y que, sin embargo, no estaban tan lejos del alcance de un ni\u00f1o, en ese caso yo. <em><strong>Pedro Navaja<\/strong><\/em>, por citar un ejemplo, es una cinta altamente sexual y violenta (en su esfera, primitiva si se quiere) que no conllevaba el estigma de, por ejemplo, <em>Hell Raiser<\/em>. El \u201cvolt\u00e9ate, no veas esa escena\u201d, que ten\u00eda memorizado (y que se disparaba ante un desnudo o la insinuaci\u00f3n de \u00e9ste) aplicaba <em>a priori<\/em> con la secci\u00f3n de horror. Si se quiere ver as\u00ed, <em>Hell Raiser<\/em> es menos violenta y menos sexual que <em>Pedro Navaja<\/em>, y sin embargo esta \u00faltima s\u00ed la vi, en compa\u00f1\u00eda de mi pap\u00e1. Escandalizaba m\u00e1s a mi mam\u00e1 un hombre con clavos en el rostro que un tratante de blancas con francas tendencias mis\u00f3ginas y psic\u00f3patas.<br \/>\nY de <em>Hell Raiser<\/em>, bueno, la vi hace dos a\u00f1os, mientras descansaba en un hotel de <strong>Acapulco<\/strong>. Me pareci\u00f3 m\u00e1s bien c\u00f3mica (involuntariamente c\u00f3mica) y pens\u00e9 que hab\u00eda esperado tantos a\u00f1os para nada. Aunque quiz\u00e1s, como me dijo una vez alguien, \u201cno la vi en su momento, y eso le quit\u00f3 el efecto que pudo haber tenido en sus a\u00f1os\u201d. El horror a veces no envejece bien, o era s\u00f3lo morbo lo que yo ten\u00eda.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/P7TWm3Akw-s\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Hace un par de a\u00f1os, cuando a\u00fan cursaba la universidad, en una charla con amigos (que deriv\u00f3 r\u00e1pidamente, y sin saber c\u00f3mo, de las constantes ausencias de esa maestra al cine mexicano) recordamos una cinta que, al menos a mis coet\u00e1neos, les resulta familiar:<em><strong> La risa en vacaciones<\/strong><\/em>. Quiz\u00e1s no es del todo correcto decir que es una cinta, me corrijo: se convirti\u00f3 en una saga de al menos nueve entregas.<br \/>\nLa premisa era simple: un triunvirato dis\u00edmbolo corr\u00eda rampante por las <strong>playas de M\u00e9xico<\/strong> realizando bromas a diestra y siniestra. Dichas bromas, cabe mencionar, se mov\u00edan en un rango que oscilaba entre lo rampl\u00f3n y lo agresivo (si se pretendiera grabar una entrega m\u00e1s de dicha saga hoy en d\u00eda, partiendo del supuesto de que las bromas en verdad eran aplicadas a personas comunes y corrientes, los protagonistas enfrentar\u00edan m\u00faltiples demandas, lo puedo jurar) y que terminaban, siempre, con una v\u00edctima y cientos, miles quiz\u00e1s, de espectadores en plena carcajada, quiz\u00e1s hasta la excitaci\u00f3n sexual.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 era una de las pel\u00edculas m\u00e1s rentadas en el videoclub, me pregunto (en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n nos dijeron que estaba agotada, que tendr\u00edamos que esperar)? \u00bfPor qu\u00e9 se nos permit\u00eda, a los ni\u00f1os de entonces, ver una serie de atentados <em>sui generis<\/em> (algunos de ellos con francos tintes sexuales) y no se nos permit\u00eda siquiera ver la caja de <em>Hell Raiser<\/em>? En M\u00e9xico nos gusta la <strong>tragedia<\/strong>, siempre y cuando sea ajena, porque vista as\u00ed, de lejos, adquiere el cariz de comedia, de chapuza. Somos el pueblo que se asoma entre el tumulto que rodea al atropellado, al linchado, al cad\u00e1ver con trazas de haber sido violado. Somos los vecinos que esgrimen el rumor ante el descubrimiento de un cuerpo en el departamento de al lado. Somos el pueblo que asiste a rezarle al difunto y por lo bajo comenta sus adicciones y sus dudosas preferencias sexuales.<br \/>\n<em>La risa en vacaciones<\/em> responde, me aventuro a suponer, a una necesidad casi voyeurista del mexicano: nos gusta ver a alguien m\u00e1s caer, ser humillado, expuesto en sus m\u00e1s \u00edntimos rincones. Estamos seguros detr\u00e1s del cristal de la ventana, del cristal de la pantalla, del <strong>cristal de la indiferencia<\/strong>. La tragedia es sabrosa cuando es ajena. Ese momento tirante, expectante, en el que la v\u00edctima de la broma estaba a punto de caer en la trampa (nosotros sabemos y ella no, ah\u00ed radica el <em>quid<\/em>) es lo que quiz\u00e1s hac\u00eda atractiva la cinta. Una especie de <em>snuff light<\/em>, bajo en calor\u00edas, apto para el consumo de gente saludable. Yo no me drogo, es decir, no consumo las drogas que t\u00fa consumes. Yo no veo basuras como <em>Hell Raiser<\/em>, te digo mientras me doblo de la risa porque le han levantado la falda a alguien. No s\u00f3lo a m\u00ed, a muchos de mis compa\u00f1eros de clase les estaba prohibido siquiera acercarse a la secci\u00f3n de horror en el videoclub.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-17635\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-2.jpg\" alt=\"VHS 2\" width=\"1280\" height=\"853\" \/><br \/>\nExiste un factor en todo esto, y es la <strong>sangre<\/strong>. As\u00ed como un par de signos de admiraci\u00f3n nos dicen \u201cmira, voltea a ver esto\u201d, as\u00ed la sangre parece ser una exclamaci\u00f3n sobre la oraci\u00f3n de la carne y la vida. Hago una comparaci\u00f3n r\u00e1pida, hiperb\u00f3lica (y quiz\u00e1s absurda) entre <em>Hell Raiser<\/em> y <em><strong>Mi pobre angelito<\/strong><\/em> (<em>Home alone<\/em>, en realidad: la traducci\u00f3n ataca de nuevo), pel\u00edcula que tambi\u00e9n rent\u00e1bamos con frecuencia. En la primera se trata el tema, si bien recuerdo, de la obtenci\u00f3n de placer (de todo tipo) a trav\u00e9s de la carne, de los sentidos. Las escenas explicitas, sin embargo, no son tan abundantes como pudiera parecer (o sugerir la portada) aunque hay sangre a borbotones en ellas. En la segunda, sin embargo, hay una constante violencia f\u00edsica hacia los dos antagonistas, que adquiere matices perturbadores a momentos. Hagamos un ejercicio de imaginaci\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo ser\u00eda, visualmente hablando, <em>Mi pobre angelito<\/em> si se mostrara la sangre que, por l\u00f3gica, emanar\u00eda de las heridas infligidas a los antagonistas? Otra vez, una violencia baja en calor\u00edas, violencia con edulcorante. Violencia peligrosa porque se normaliza, se avala a trav\u00e9s de la risa.<br \/>\nHacemos evidentes las cosas en el af\u00e1n de esconderlas, o viceversa. Perdemos de vista las situaciones y no somos capaces de ver el bosque a trav\u00e9s de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s me enter\u00e9 de la presencia de otro tipo de cintas, esta vez ya no en el videoclub, sino en el intercambio con amigos y en los puestos del <strong>mercado<\/strong>. Sin filtros, sin restricciones, sin medias tintas, \u00e9stas, a diferencia de las que mencionaba <em>(La risa en vacaciones<\/em>, espec\u00edficamente) mostraban la realidad tal cual era, en situaciones \u00e1lgidas y ciertamente prohibidas en la mayor\u00eda de los hogares. Hablo, concretamente, de <em><strong>Traces of death<\/strong><\/em> (o <em>Trauma<\/em>, como se le bautiz\u00f3 en espa\u00f1ol) cinta en la que se muestran asesinatos y mutilaciones reales, llevadas a cabo en diversas latitudes y con diversas finalidades (si es que hay motivo ulterior en la violencia) y que, como com\u00fan denominador, hab\u00edan\u00a0sido capturadas en video.<br \/>\nEn una \u00e9poca en la que se buscaba la<strong> independencia<\/strong> a trav\u00e9s de la mera ruptura de lo hasta entonces conocido (voy a hacer lo que t\u00fa me prohib\u00edas hacer, a ver lo que t\u00fa no me dejabas ver) ver este tipo de cintas estaba considerado, al menos entre mis amigos, como muestra de madurez y valent\u00eda. La manera de acercarnos a la muerte y al dolor era, para nosotros, casi adolescentes de \u00e1rea conurbada, ese tipo de pel\u00edculas. Si los muchachos de campo conocen la muerte en el acto de presenciar el sacrificio de un animal, nosotros lo experiment\u00e1bamos en <strong>VHS<\/strong>. Era el ver por ver, no entender nada, s\u00f3lo ser testigos del momento en que un cuerpo comenzaba a ser cad\u00e1ver: el <strong>voyeurismo<\/strong> iniciado por las cintas mencionadas, de bromas en la playa, llevado a otro nivel.<br \/>\nEn los puestos de pel\u00edculas, as\u00ed como en el videoclub, la disposici\u00f3n era la misma: hasta arriba, al fondo, el horror y la pornograf\u00eda, la masacre y el coito, como dos caras hasta entonces vetadas del poliedro que es el cuerpo humano. Dos tipos de cintas unidas por el aparente rechazo a ellas; lo prohibido, lo otro, lo indecente, lo amoral.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17640 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS.png\" alt=\"VHS\" width=\"500\" height=\"375\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>El VHS fue, hasta hace un par de a\u00f1os (bastantes, de hecho) el formato \u00fanico cuando se trataba de cine en casa. Pero, adem\u00e1s de las huellas que dejaba en nosotros, quisiera hablar de las huellas que nosotros dej\u00e1bamos en ellos. Una de las principales desventajas de dicho formato consist\u00eda en la poca durabilidad. Las <strong>cintas<\/strong>, al ser reproducidas una y otra vez, dejaban ver fallas despu\u00e9s de un tiempo:<strong> las huellas<\/strong> del desgaste. Por ejemplo, uno pod\u00eda saber qu\u00e9 cinta era la m\u00e1s vista por alguien tan s\u00f3lo con notar en qu\u00e9 parte de la pel\u00edcula aparec\u00edan fantasmas de est\u00e1tica. El desgaste era evidente, casi palpable: las cintas envejec\u00edan a la par del espectador.<br \/>\nEl casete de VHS, adem\u00e1s, fue el palimpsesto electr\u00f3nico de los ochenta y noventa. Se pod\u00eda grabar y regrabar sobre \u00e9l las veces que se deseara (con la consabida merma en la calidad, claro est\u00e1) y de pronto un casete de VHS conten\u00eda en s\u00ed algo diferente de aquello para lo que fue destinado. <em><strong>Alerta M\u00e1xima 3<\/strong><\/em>, se lee en la etiqueta, pero cuando uno reproduce el casete se encuentra con una coreograf\u00eda de XV a\u00f1os o un gol de la selecci\u00f3n mexicana. El VHS como representaci\u00f3n material de nuestros gustos, deseos y preferencias. Por ejemplo, en mi casa hab\u00eda un VHS que ten\u00eda una etiqueta donde mi pap\u00e1 hab\u00eda dibujado un diablo y un toro. La explicaci\u00f3n: en \u00e9l estaba la pel\u00edcula <em><strong>Pepe el Toro<\/strong> <\/em>y el segundo tiempo de un encuentro entre el Toluca y el Am\u00e9rica. Tiempo despu\u00e9s, por error a veces, por decisi\u00f3n en otras, un par de videos de los <strong>Beatles<\/strong> se fueron tragando fragmentos de la cinta de <strong>Pedro Infante<\/strong>, y el segundo tiempo del partido se redujo a un par de minutos del encuentro, ya que se grab\u00f3 en \u00e9l un fragmento de noticiero donde mi t\u00edo Omar se asomaba entre la gente que estaba siendo entrevistada sobre un choque que result\u00f3 mortal (el voyeurismo del voyeurismo) y al \u00faltimo alguien grab\u00f3 la pelea final de <em><strong>Operaci\u00f3n Drag\u00f3n<\/strong><\/em>, de <strong>Bruce Lee<\/strong>. Una historia de gustos cambiantes, el registro de un viaje audiovisual y de aprendizaje y discriminaci\u00f3n de recuerdos. Casi casi un \u00e1lbum familiar.<br \/>\nRecorrer los casetes VHS de alguien (de alguien que a\u00fan los conserve) es asomarse a su <strong>memoria<\/strong>, a lo que entonces consideraba importante, vital, chusco, curioso. Obedece a significados y significantes: donde yo s\u00f3lo ve\u00eda un gol del deportivo Toluca, mi padre, quiz\u00e1s, ve\u00eda un d\u00eda que le fue significativo, especial, extraordinario, por alguna raz\u00f3n que los dem\u00e1s desconocemos. Como en <em><strong>Belleza Americana<\/strong><\/em>, la pel\u00edcula de <strong>Sam Mendes<\/strong>, en que un hombre entiende la vida (o recuerda que no entiende la vida) a partir de la simple presencia de una bolsa siendo arrastrada por el aire. Y el VHS es el detonador de aquello que hay en su memoria, en s\u00ed.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/gHxi-HSgNPc\" width=\"420\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Hay una cronolog\u00eda en los filmes, en los VHS. Donde antes hab\u00eda pel\u00edculas infantiles, un d\u00eda, tiempo despu\u00e9s, hubo cintas er\u00f3ticas y\/o pornogr\u00e1ficas; despu\u00e9s pel\u00edculas rom\u00e1nticas y luego, otra vez, cintas infantiles, esta vez para los hijos. Una historia de la<strong> educaci\u00f3n sentimental<\/strong> de una persona, de una generaci\u00f3n.<br \/>\nTambi\u00e9n hay cintas caseras, pedazos de la vida y la historia de un individuo, de una familia, de una colonia o una ciudad. \u00c9stas, a diferencia de las pel\u00edculas \u201cprofesionales\u201d llevan el sello del tiempo en la parte superior de la pantalla, una cintilla indeleble que indica fecha y hora; nunca supe c\u00f3mo quitarla y no conozco una cinta casera en VHS que no la lleve.<br \/>\nQuiz\u00e1s ah\u00ed marc\u00f3 su propio fin el VHS: a nadie le gusta llevar <strong>el tiempo<\/strong> a cuestas, a qui\u00e9n le gusta que se le recuerde el tiempo y c\u00f3mo \u00e9ste ha avanzado. El audio es malo en todas las cintas caseras que conozco, y las im\u00e1genes siempre marean por lo mucho que se mueven. Sigo sin entender c\u00f3mo las im\u00e1genes, los sonidos, los negativos de la vida, pueden grabarse sobre una cinta magn\u00e9tica. Creo que si el VHS naci\u00f3 imperfecto, naci\u00f3 vulnerable y tambi\u00e9n sucumb\u00eda al uso, al paso del tiempo y a la reproducci\u00f3n constante, fue para recordarnos que todo en nosotros (nosotros mismos, por supuesto) somos perecederos, finitos. Ahora el DVD nos hace pensar que nada acabar\u00e1, que todo es eterno. O s\u00f3lo es <strong>nostalgia<\/strong> esto de lo que hablo, pero qu\u00e9 hay en el mundo que no sea nostalgia. Si ya volvi\u00f3 el disco de vinil, si ya ha vuelto el casete de audio, qu\u00e9 impide que vuelva el VHS, si no es que ha vuelto ya. Porque, curiosamente, todo lo que el hombre se ha inventado para preservar su memoria tiene formas infinitas, continuas: c\u00edrculos, sobre todo, ojos fuera del cuerpo.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17639 aligncenter\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/VHS-7.jpg\" alt=\"VHS 7\" width=\"500\" height=\"285\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desapareci\u00f3 el <strong>videoclub<\/strong>. Desapareci\u00f3 luego el formato VHS. Nos mudamos de casa. Crec\u00ed. Conserv\u00e9 un tiempo los casetes VHS que ten\u00eda, luego me deshice de ellos. Volv\u00ed al lugar donde vivimos tantos a\u00f1os y ahora en el videoclub hay una tienda de mascotas y una tienda de \u201ctodo a 3 pesos\u201d. Las ciudades tambi\u00e9n son un palimpsesto, nosotros mismos lo somos: sobre el rostro del ni\u00f1o que siempre quiso ver <em>Hell Raiser<\/em> alguien (quiz\u00e1s el tiempo, quiz\u00e1s la vida, quiz\u00e1s la muerte) grab\u00f3 el rostro de alguien que vio desaparecer una generaci\u00f3n, una era, tras de s\u00ed. Me cuesta creer que ese fui yo, pero lo fui: lo soy, de cierta forma.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mam\u00e1 escombra sus pertenencias, y de entre papeles marchitos surge un casete VHS. \u00bfQu\u00e9 contiene?, le pregunto, y ella dice ya no recordar. Cuando se vaya, no antes, mirar\u00e9 ese casete, palmo a palmo, y encontrar\u00e9 semillas de recuerdo que har\u00e9 germinar con la luz y el agua que siempre vienen cuando se recuerdan otros lugares, otros a\u00f1os. En algunos el tiempo se habr\u00e1 estacionado, habr\u00e1 est\u00e1tica, una neblina sobre las im\u00e1genes y los sonidos; fantasmas. Miro la cinta del VHS, que corre de un lado al otro del casete en forma de ocho: el infinito, quiz\u00e1s eso sea. Un rollo de cinta negra de un lado, otro m\u00e1s peque\u00f1o al lado contrario: un <strong>reloj de arena<\/strong> negra, brillante.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-17607","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/17607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}