{"id":17722,"date":"2016-05-19T10:00:27","date_gmt":"2016-05-19T15:00:27","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=17722"},"modified":"2016-05-19T10:00:27","modified_gmt":"2016-05-19T15:00:27","slug":"soundandvision-el-hombre-omega-los-objetos-intervenidos","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=soundandvision-el-hombre-omega-los-objetos-intervenidos","title":{"rendered":"#SoundAndVision. El Hombre Omega: los objetos intervenidos"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Aldo Rosales<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/AldoRosalesV\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@AldoRosalesV<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>1<\/strong><\/p>\n<p>Hace un par de semanas, al regresar de casa de un amigo, tuve que usar el <strong>metro<\/strong> para llegar al <strong>tren suburbano<\/strong> y regresar al <strong>Estado de M\u00e9xico<\/strong>. Era s\u00e1bado, y era tarde. Hab\u00eda asientos disponibles y me di cuenta, entonces, que de verdad era tarde (metro vac\u00edo es casi un ox\u00edmoron). En uno de los asientos viajaba un muchacho de pelo largo y chamarra cazadora de color verde militar, le\u00eda un libro que en las pasta llevaba la palabra \u201c<strong>comunismo<\/strong>\u201d. Hasta ah\u00ed todo era com\u00fan (com\u00fanmente comunista, o com\u00fanmente com\u00fan) pero no s\u00f3lo le\u00eda el libro: lo subrayaba. Pens\u00e9 dos cosas:<br \/>\na) Ese libro, que de por s\u00ed ya era la huella de alguien, la visi\u00f3n de alguien (porque un libro, o cualquier creaci\u00f3n, no es m\u00e1s que la visi\u00f3n respecto a algo que una persona ofreci\u00f3, en este caso el comunismo); ese libro, empero, ya hab\u00eda adquirido otro significado, porque quien lo tomara, posterior al subrayado del muchacho, no podr\u00eda evitar formularse una <strong>segunda lectura<\/strong>, una tercera (una lectura subsecuente, en pocas palabras) del libro que de por s\u00ed ya era una lectura de algo, a partir del subrayado.<br \/>\nb) Nada es, en realidad, nuevo: todo ha pasado ya por la visi\u00f3n de alguien, por la mano de alguien.<br \/>\nImagin\u00e9, entonces, como suele ocurrirme, esto: de pronto la luz se va en el metro y al volver a iluminarse el vag\u00f3n estoy yo solo. Nadie por aqu\u00ed, nadie por all\u00e1. Entonces, como \u00fanica<strong> huella<\/strong> de que ah\u00ed estuvo alguien m\u00e1s que yo, me queda el libro. Pod\u00eda imaginarme, de ese modo, qui\u00e9n hab\u00eda sido ese muchacho y qu\u00e9 pensaba con tan s\u00f3lo echar un vistazo al libro (o mejor dicho, a la lectura del libro que \u00e9l hab\u00eda realizado) al subrayado. Como en la pel\u00edcula <em><strong>El hombre omega<\/strong><\/em>, protagonizada por <strong>Charlton Heston<\/strong>, donde se halla solo sobre la tierra, en una ciudad vac\u00eda, y la \u00fanica huella que quedaba de que alguna vez hubo alguien m\u00e1s fueron los objetos intervenidos. \u00bfPor qu\u00e9 subray\u00f3 esas precisas l\u00edneas y no otras? Los <strong>libros usados<\/strong> tienen ese a\u00f1adido: cuentan una historia que no est\u00e1 en las letras <em>per se<\/em>: un boleto de autob\u00fas usado como separador, una flor seca, una envoltura de paleta, una huella de algo que puede ser sangre o s\u00f3lo polvo.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/NUkU18MrBzU\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>2<\/strong><\/p>\n<p>La lectura de los <strong>objetos intervenidos<\/strong>, a manera de investigaci\u00f3n, es, desde hace mucho, material para la literatura. Pienso en las historias de <strong>Sherlock Holmes<\/strong>, donde un misterio era resuelto a trav\u00e9s de la interpretaci\u00f3n de ciertos indicios, ciertas cicatrices sobre los objetos. Se puede reconstruir un evento, a una persona, a trav\u00e9s de su incidencia sobre el medio. Si el asesino no dejaba rastros entonces era casi imposible rastrearlo. La f\u00f3rmula sigue vigente: <strong>programas policiacos<\/strong> de muchos tipos, de muchas \u00e9pocas, se basan en las \u201cpesquisas\u201d para atrapar al espectador (no s\u00f3lo al asesino): tenemos ganas de saber m\u00e1s, de saber qu\u00e9 provoc\u00f3 aquellas marcas. Existe en nosotros (al menos en m\u00ed) una curiosidad innata por saber qu\u00e9 hay detr\u00e1s de una huella que normalmente no hallamos. Uno no repara en los rostros \u201ccotidianos\u201d, \u201cnormales\u201d en el metro: saltan a la vista los rostros que por alguna raz\u00f3n son particulares. Como el metro mismo, se perciben en \u00e9l las ausencias; notamos los asientos s\u00f3lo cuando est\u00e1n vac\u00edos. Los dientes de alguien resaltan cuando est\u00e1n demasiado limpios o demasiado sucios, o faltan; una nariz se hace notoria cuando no est\u00e1 o est\u00e1 demasiado: es muy grande o muy ganchuda. En <em><strong>El hombre omega,<\/strong><\/em>\u00a0la ciudad resalta, o la notamos, porque no hay nadie en ella, cuando normalmente ciudad suena conglomeraci\u00f3n, a caos, a hacinamiento. A nadie extra\u00f1a una <strong>ciudad<\/strong> atestada o un desierto vac\u00edo; pero si invirti\u00e9ramos papeles, es decir, un desierto colmado de gente o una ciudad vac\u00eda, notamos que algo no est\u00e1 en el orden que entendemos de ellos.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/evdQL5RFLec\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>3<\/strong><\/p>\n<p>Somos<strong> lectores<\/strong> por naturaleza, ahora lo s\u00e9. Leemos el medio, el mundo donde nos desenvolvemos: lo decodificamos. Somos, adem\u00e1s, \u00e1vidos lectores de las <strong>cicatrices<\/strong>, de las huellas. Somos baquianos en el agreste terreno de la piel: imaginamos a d\u00f3nde se dirige alguien, o de d\u00f3nde viene, por las <strong>marcas<\/strong> de su piel. Es algo innato, o casi innato. Si vemos a una mujer con un ojo morado, o a un hombre con la ceja abierta, de inmediato realizamos una lectura y hasta inventamos una historia. \u00bfLa golpean, tuvo un tropiezo? O \u00e9l, \u00bfes boxeador?, \u00bflo asaltaron?, \u00bfestuvo en una ri\u00f1a? Sabemos de las personas, del mundo, a trav\u00e9s de las huellas que dejan, de sus cicatrices. O al menos lo imaginamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>4<\/strong><\/p>\n<p>Somos o nos dibujamos a trav\u00e9s del <strong>caos<\/strong>. Las casas limpias son id\u00e9nticas, el cloro y el aromatizante tienden a homogeneizarnos y nadie es distinto de nadie bajo el manto de la asepsia, pero todos los des\u00f3rdenes son distintos: es nuestra huella. Nos citan a una fiesta a las siete de la noche en punto, y de pronto nos damos cuenta que son apenas las 6:20 y ya estamos frente al domicilio en cuesti\u00f3n. Leemos las huellas en la calle y las decodificamos y nos da miedo: hay <strong>grafiti<\/strong>, hay suciedad (huellas, al fin y al cabo, cicatrices) y alguien, que firma como Jerry, pint\u00f3, con aerosol rojo, que ah\u00ed \u00e9l manda y que todo invasor ser\u00e1 castigado. Entonces tocamos a la puerta y nos invitan a pasar, un poco de mala gana y un poco sorprendidos y apenados. No alcanzaron a borrar sus huellas sobre la vida y los descubrimos un poco: hay ropa tirada en la sala, unos zapatos maltrechos y un taz\u00f3n de sopa junto a la pantalla que sintoniza cierto canal que no goza de muy buena programaci\u00f3n. Los descubrimos a trav\u00e9s de su caos, de su <strong>disposici\u00f3n de los objetos<\/strong>. Sobre los p\u00e1rrafos de la casa de inter\u00e9s social (con salas m\u00e1s o menos parecidas, con muebles de ba\u00f1o m\u00e1s o menos parecidos) ellos subrayaron lo que son, o lo que piensan o sienten, a trav\u00e9s de la disposici\u00f3n de los objetos. La tele tambi\u00e9n es un p\u00e1rrafo: lo que sintonizamos es lo que subrayamos. Vaya vaya, piensa uno, as\u00ed que ves la novela de las 6, f\u00edjate, no lo hubiera pensado de ti. Pocos (pero pesados) minutos despu\u00e9s llega la gente, llega la fiesta, y el subrayado se disimula, aunque ya lo hayamos visto. Pedimos permiso para entrar al ba\u00f1o y vemos qu\u00e9 productos hay. Yo no usar\u00eda el papel que huele a jazm\u00edn, piensa uno de camino al metro, donde tal vez haya alguien mirando a un joven que subraya un libro, son raros.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/4gyxBFlvF08\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>5<\/strong><\/p>\n<p>En <em><strong>El hombre omega<\/strong><\/em>, el protagonista se da cuenta de la presencia de alguien m\u00e1s (alguien humano, o humanamente parecido a \u00e9l, al menos) porque deja una huella: algo no est\u00e1 en el lugar de ayer, que tambi\u00e9n era el de antier. Insisto: tenemos presencia en el mundo por la huella que dejamos en \u00e9l. Se habla tambi\u00e9n, entonces, de la huella ecol\u00f3gica, la <strong>mancha de carbono<\/strong> y suciedad que dejamos sobre el plantea, en nuestro paso por \u00e9l. Como las babosas de los patios, sabemos por d\u00f3nde pasaron (nunca de d\u00f3nde vienen y a d\u00f3nde van, saber eso eso es casi imposible y pregunt\u00e1rselo puede ser lo suficientemente ocioso o profundo como para resultar peligroso) porque han dejado una huella brillosa, viscosa.<br \/>\nEsto: los hombres o mujeres que viven solos y que, adem\u00e1s, han dado una copia de la llave de la entrada a su madre o abuela, y entonces un d\u00eda, al volver del trabajo o de la escuela, encuentran el lugar limpio. Mam\u00e1 (o abuela) han estado aqu\u00ed, se dicen, porque se alter\u00f3 el orden de las cosas: dejaron su huella al pasar.<br \/>\nEsto otro: uno visita a un familiar y encuentra huellas y con base en ellas se da cuenta qui\u00e9n ha estado ah\u00ed. Botellas de cerveza vac\u00edas: tal t\u00edo. Pa\u00f1ales sucios en el bote del ba\u00f1o: los primos que acaban de tener un hijo. Aroma a cierta fragancia y tabaco: el abuelo.<br \/>\nEsto tambi\u00e9n: uno vuelve a casa y encuentra la cerradura forzada y no hay televisi\u00f3n ni computadora. Sabemos que alguien estuvo aqu\u00ed, y a qu\u00e9 vino. Pensamos por un segundo si Jerry nos sigui\u00f3 desde su colonia, y que quiz\u00e1 ahora tambi\u00e9n manda aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>6<\/strong><\/p>\n<p>Alguien llega a su lugar de trabajo y encuentra un cub\u00edculo vac\u00edo. No sab\u00eda de la existencia de ese cub\u00edculo (o al menos no lo racionalizaba) hasta que lo vio vac\u00edo.<br \/>\nSujeto A: \u2014 \u00bfQui\u00e9n estaba ah\u00ed?<br \/>\nSujeto B: \u2014No s\u00e9.<br \/>\nSujeto A: \u2014F\u00edjate, si no se va no me doy cuenta que estuvo alguna vez.<br \/>\nSujeto B: \u2014Casi no hac\u00eda ruido.<br \/>\nLas cosas que se notan, que se aprecian, hasta que faltan: el silencio, la paz, la salud. O el amor. Sobre todo \u00e9se. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, dice la madre mientras hace el quehacer en la casa, y luego pide que levantemos los pies para barrer debajo del sill\u00f3n, porque el polvo deja ah\u00ed su huella.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/R4sPM8ugSWc\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>7<\/strong><\/p>\n<p>Tengo dos pares de tenis, id\u00e9nticos, que compr\u00e9 hace un par de meses en una oferta del 2&#215;1 en una tienda cerca de mi casa. Un par lo uso para hacer ejercicio, el otro para\u2026para no hacer ejercicio. Distingo un par del otro gracias a las huellas que las actividades dejan en ellos: los que uso para ejercitarme est\u00e1n m\u00e1s maltratados y tiene un tono verdusco debido al pasto, los otros a\u00fan conservan la forma que se les dio en la f\u00e1brica.<br \/>\nSe pueden leer las prendas, claro. Mi mam\u00e1, cuando a\u00fan lavaba la ropa de todos nosotros, sab\u00eda distinguir a qui\u00e9n pertenec\u00eda cada una: cuellos m\u00e1s negros, manchas de salsa picante o chocolate, agujeros. Ella sab\u00eda, siempre, a d\u00f3nde hab\u00edamos ido o que hab\u00edamos hecho con tan solo mirar las prendas. Dej\u00e1bamos <strong>una huella<\/strong> en la ropa, subray\u00e1bamos, en la oraci\u00f3n blanca de las playeras, nuestras actividades.<br \/>\nTambi\u00e9n se puede leer la actividad de alguien en los zapatos: si tiene problemas a la hora de caminar el desgaste de las suelas nos lo dir\u00e1. Tambi\u00e9n nos dejar\u00e1 saber c\u00f3mo pisa alguien, si arrastra los pies o si camina mucho o poco y por d\u00f3nde lo hace.<br \/>\nAsimismo, se puede leer la ropa interior, pero eso es muy peligroso y prefiero no hablar de ello, al menos no ahora.<br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/qJsK5fq5xWA\" width=\"420\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>8<\/strong><\/p>\n<p>Antes, cuando el formato <strong>VHS<\/strong> era lo m\u00e1s avanzado en cuanto a tecnolog\u00eda se refer\u00eda (al menos para ver pel\u00edculas) era posible saber hasta d\u00f3nde hab\u00eda llegado alguien en la cinta o cu\u00e1nto la hab\u00eda visto, siempre con base en el desgaste. Lo mismo con los<strong> casetes<\/strong> y con los <strong>vinilos<\/strong>: donde m\u00e1s desgaste hab\u00eda era donde m\u00e1s hab\u00eda permanecido el espectador. Recuerdo que en mi casa, hace muchos a\u00f1os, hab\u00eda un vinil que conten\u00eda canciones de <strong>Pedro Infante<\/strong>: el ray\u00f3n m\u00e1s pronunciado correspond\u00eda a las ma\u00f1anitas, canci\u00f3n que se activaba seis veces al a\u00f1o.<br \/>\nLa hoja m\u00e1s doblada del libro, o el libro m\u00e1s maltratado (en mi caso es <em><strong>Dios en la tierra<\/strong><\/em>, de <strong>Jos\u00e9 Revueltas<\/strong>) son huellas que alguien puede leer si un d\u00eda ya no estamos. Matamos lo que amamos, lo dem\u00e1s nunca ha estado vivo, dice <strong>Castellanos<\/strong>, y unos zapatos formales bajo mi cama, pr\u00e1cticamente nuevos, lo corroboran.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-17722","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/17722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}