{"id":22230,"date":"2017-02-23T10:00:38","date_gmt":"2017-02-23T16:00:38","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=22230"},"modified":"2017-02-23T10:00:38","modified_gmt":"2017-02-23T16:00:38","slug":"carnaval-de-bahidora-un-simulacro-de-comunidad","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=carnaval-de-bahidora-un-simulacro-de-comunidad","title":{"rendered":"Carnaval de Bahidor\u00e1: un simulacro de comunidad"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>\u00d3scar Muci\u00f1o<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/opmucino\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@opmucino<\/a><br \/>\nFotos de <strong>Alfredo Padilla Barberi<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/padre_de_todo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@padre_de_todo<\/a><br \/>\nCuando estoy a punto de emprender un <strong>viaje<\/strong> a donde quiera que sea me invade un desasosiego que se diluye conforme me acerco al lugar que visitar\u00e9. Esta ocasi\u00f3n no fue la excepci\u00f3n. La ma\u00f1ana del viernes 17 de febrero comenz\u00f3 con ese sentimiento aunado a una duda sobre c\u00f3mo pasar\u00eda el fin de semana, pues mis capacidades para sobrevivir en el campo son nulas, adem\u00e1s que las prevenciones sobre el fr\u00edo retumbaban en mi cabeza.<br \/>\nLlegamos al Autocinema Coyote, lugar del que saldr\u00edan los camiones con rumbo a <strong>Las Estacas<\/strong>, pasamos<strong> Alfedo, Gabo<\/strong> y yo sin problemas para abordar nuestro autob\u00fas. Salir de la <strong>Ciudad de M\u00e9xico<\/strong> en viernes es asunto dif\u00edcil, la avenida Insurgentes suele tener un ritmo muy lento, pero cuando alcanzamos la carretera y se ve\u00eda a la ciudad perderse entre cerros, toda la sensaci\u00f3n de desasosiego se hab\u00eda disuelto y me invadi\u00f3 una expectativa por asistir a una experiencia de<strong> festival<\/strong> que iba m\u00e1s all\u00e1 de lo acostumbrado: m\u00fasica y escenarios con gente al frente.<br \/>\nArribamos a Las Estacas y antes de entrar nos detuvimos a fumar un par de cigarros, est\u00e1bamos en eso cuando una chica se nos acerc\u00f3 a regalarnos ocho cervezas que no rechazamos y al que de inmediato empezamos a darle muerte, lo que retras\u00f3 nuestra entrada, pero los designios de la naturaleza no deben obviarse ni dejarlos pasar. Acabadas las latas y tras una revisi\u00f3n por parte del personal de seguridad (buscaban alimentos y botellas de vidrio) llegamos a la zona de camping, donde empezaban a tomar forma los barrios de casas de campa\u00f1a que por momentos daban la apariencia de favelas o de colonia mal planeada. Parece un campo de refugiados, dice el <strong>Padre de Todo<\/strong>.<br \/>\nEn ese punto, quien tom\u00f3 las riendas fue <strong>Alfredo Padilla<\/strong>, poseedor de una habilidad propia de cualquier hombre que se ha formado a la intemperie, arm\u00f3 las casas de campa\u00f1a, con escasa ayuda, mala iluminaci\u00f3n y bajo la mirada in\u00fatil de Gabo y m\u00eda. Sin \u00e9l seguramente no habr\u00edamos tenido un pedazo de suelo digno para habitar.<br \/>\nDimos un recorrido por las zonas de comida, cenamos, platicamos y pasamos a dormir, para al d\u00eda siguiente despertar temprano e ingresar al <strong>Parque Bahidor\u00e1<\/strong>, donde se llevar\u00eda a cabo el grueso del evento.<br \/>\n<br \/>\nEl Bahidor\u00e1 se proclama no como un festival sino como un carnaval. El <strong>carnaval<\/strong> es un festejo en el que el pueblo se entregaba a un desenfreno previo a una \u00e9poca de contricci\u00f3n que concluye con el inicio de la Pascua. Esta fiesta est\u00e1 relacionada con los tiempos del sol y el movimiento de traslaci\u00f3n. Primigeniamente el tiempo estaba dividido en tiempo de ocio y en tiempo de trabajo.<br \/>\nEn<strong> Bahidor\u00e1<\/strong>, para los asistentes, todo es un tiempo de ocio en un ambiente soleado, con abundante pasto para recostarse, variopintas albercas para regresar a ese elemento primigenio que es el agua, m\u00faltiples talleres y actividades para diversificarse. En mi sentir, este no es un festival ni un carnaval, sino un <strong>simulacro de comunidad<\/strong>. Esto puede notarse desde los valores que proclama el evento: Amor a la diversidad, Conciencia sustentable, Sentido de comunidad, Responsabilidad c\u00edvica, Expresi\u00f3n y participaci\u00f3n activa. Valores que bien podr\u00edan pertenecer a un <strong>plan pol\u00edtico<\/strong> o a ejes rectores de una comunidad.<br \/>\nY si es un simulacro es porque la convivencia de cerca de diez mil personas est\u00e1 mediada por la organizaci\u00f3n de <strong>Distrito Global<\/strong> apoyada por el <strong>Grupo Modelo<\/strong> y <strong>Pepsico<\/strong>, quienes despliegan una organizaci\u00f3n impecable para mantener en orden al total de la asistencia durante casi 2 d\u00edas.<br \/>\nEn algunos momentos no puedo dejar de pensar que si la <strong>convivencia<\/strong> se extendiera, empezar\u00edan a surgir grupos acaparando las mejores zonas, conquist\u00e1ndolas con violencia, cre\u00e1ndose distintas clases de ciudadanos, tal vez el estatus vendr\u00eda dado por la pulsera que da acceso al evento y con la que se debe comprar lo necesario tras recargar en <strong><em>stands<\/em><\/strong> dispuestos especialmente para ello. Una especie de <strong>tienda de raya<\/strong> donde los productos son m\u00e1s caros, y que no te permiten endeudarte, pero si lo hicieran comenzar\u00eda la esclavitud. Tengo la visi\u00f3n de un ej\u00e9rcito de <strong>Javis Noble<\/strong> o <strong>Chavas Iglesia<\/strong> disput\u00e1ndose el poder (lo siento, a veces mis prejuicios emergen). No s\u00e9 a bien si esas ideas surgen de forma honesta o son azuzadas por el humo que inhalamos antes de entrar al parque.<br \/>\n<br \/>\nEl s\u00e1bado a las 10 de la ma\u00f1ana se abrieron los <strong>accesos al parque<\/strong>, fuimos recibidos por sahumerios, mujeres con vestimentas cham\u00e1nicas, albercas con agua cristalina, un r\u00edo de gran cauce, zonas de hamacas y muchos escenarios para nunca quedarse en silencio. Los sahumerios me hacen pensar en aquella idea de los raves en los que uno se trasladaba a un lugar lejano para acudir a una ceremonia en la que el cham\u00e1n es el Dj.<br \/>\nTras cargar nuestros tel\u00e9fonos en el<strong> \u00e1rea de prensa<\/strong> y regresar a nuestra casa de campa\u00f1a para ponernos el traje de ba\u00f1o, nuestro primer destino fue El Asoleadero, <strong>escenario<\/strong> montado frente al r\u00edo, a donde llegamos para remojarnos un poco, soltar a navegar nuestros barcos y escuchar a <strong>Al\u00ed Gua Gua<\/strong>. Salimos del r\u00edo, nos secamos al sol y nos movimos al escenario principal para ver a <strong>Systema Solar<\/strong>, de Colombia, quienes tienen un aire a<strong> Major Lazer<\/strong> pero m\u00e1s aborigen, muy prendidos, muy recomendables.<br \/>\nAqu\u00ed me gustar\u00eda hacer menci\u00f3n de la <strong>fina selecci\u00f3n<\/strong> de contenidos del evento, todos los actos que se presentaron conten\u00edan una propuesta chingona, los videos proyectados tambi\u00e9n, las <strong>actividades extramusicales<\/strong> igual, la distribuci\u00f3n del espacio era exacta.<br \/>\nNo he ido a anteriores ediciones del Bahidor\u00e1 pero en esta, mi primera vez, qued\u00e9 sorprendido por la calidad de contenidos que se nos ofrecieron. Si bien en lo musical predominaron la bases tropezadas, cada uno de los artistas las aderezaba de distinta forma, provocando que nada fuera igual:\u00a0<strong>Systema Solar<\/strong> con su mencionado toque aborigen cumbiambero prendieron el escenario principal, saltaban por todo el escenario, daban patadas karatekas y estaban ataviados con coloridas playeras; <strong>Mad Professor<\/strong>, un hist\u00f3rico, con su dub que constantemente es interrumpido por distorsiones y cambios de ritmo que me hicieron darme cuenta de donde viene el \u201cMad\u201d; <strong>Jessy Lanza<\/strong> con su toque pop y su voz a lo Florence Welch; <strong>Kali Uchis<\/strong> con su soul, hip hop y aires a Amy Winehouse (su actuaci\u00f3n por desgracia dur\u00f3 menos de lo programado por razones que desconozco); <strong>Mac Miller<\/strong>, ataviado con una sudadera naranja, y su fraseos hip-hop (debo decir que me entusiasmaba verlo pero su actuaci\u00f3n fue de las m\u00e1s flojas que vi); <strong>FKJ<\/strong> y sus m\u00faltiples instrumentos complementando sus bases; y <strong>Gramatik<\/strong> con un toque bastante psicod\u00e9lico.<br \/>\n<br \/>\nDespu\u00e9s de deambular por el lugar y escuchar mucha m\u00fasica lleg\u00f3 la noche. Junto a Alfredo recorrimos el parque ya bajo sombras. En un momento encontramos una enorme fogata, alrededor de ella mucha concurrencia calent\u00e1ndose e hipnotizada por ese constante baile de las flamas. A cierto tiempo alguien del <strong><em>staff<\/em> <\/strong>se acercaba a avivarla, pens\u00e9 en que muchos de los refugiados bajo su calor no podr\u00edamos encender un fuego de ese tama\u00f1o. Me sent\u00ed de nuevo citadino e in\u00fatil.<br \/>\nSeguimos nuestro recorrido hacia el <strong>Doritos Dancefloor<\/strong>, escenario de ambientaci\u00f3n supernova donde el baile y la polvadera no parar\u00eda hasta las 6 de la ma\u00f1ana, Alfredo tom\u00f3 algunas fotos mientras yo bailaba. Salimos de ah\u00ed y llegamos a la <strong>Zona Tinder<\/strong>, que en ese momento proyectaba videos de gran calidad y muy muy pachecos (recuerdo uno de un gato dron que mataba a su due\u00f1o y luego emprend\u00eda una cruzada para apoderarse del mundo), muchos asistentes ya dorm\u00edan frente a ese televisor encendido, sin miedo al fr\u00edo de la madrugada.<br \/>\nCuando dejamos atr\u00e1s esa zona llegamos a un inflable con forma de cerebro que en el d\u00eda flotaba y ahora estaba asentado en el suelo y expediendo luz. Ped\u00ed a Alfredo una foto frente a ese cerebro con pose estilo <strong>Peter Pan<\/strong>, met\u00e1fora del s\u00edndrome que habita mi mente. Regresamos al escenario principal para ver a Gramatik, a \u00e9l lo hab\u00eda escuchado en sus versiones estudio, pero como buen dj, su potencial s\u00f3lo puede vivirse en vivo, sintiendo el golpe de la m\u00fasica en todo el cuerpo. Terminado ese<strong> show<\/strong> nos dirigimos a la zona de comida para aterrizar antes de ir a dormir. Ya eran las cuatro de la ma\u00f1ana. Llegamos a nuestro barrio y nos dispusimos a descansar.<br \/>\nEl domingo despertamos con la consigna de no salir tan tarde pues quer\u00edamos evitar aglomeraciones, pero no sin antes darnos otro chapuz\u00f3n, esta vez en la alberca Corona, donde un <strong>dj<\/strong> amenizaba y la organizaci\u00f3n regalaba cervezas sin alcohol. Tras recoger las casas, desarmadas prestamente por ese s\u00edmbolo de la sobreviviencia que es <strong>Alfredo Padilla<\/strong>, emprendimos el regreso, primero a Tepoztl\u00e1n donde comimos, y luego ya a la Ciudad de M\u00e9xico.<br \/>\nAlgunos puntos que quisiera resaltar de este festival es su precisa organizaci\u00f3n que no deja resquicios a las fallas. El Bahidor\u00e1 no es \u00fanicamente un <strong>festival de m\u00fasica<\/strong> sino una experiencia de convivencia en sumo placentera (aqu\u00ed no es necesario estar todo el tiempo frente al escenario, menciona Gabo), nunca vi un disturbio o una pelea, vaya, ni siquiera una mala mirada. Regresar\u00eda a \u00e9l sin siquiera conocer el cartel, confiado en la selecci\u00f3n de los organizadores.<br \/>\n<br \/>\nQuise ver a <strong>Princess Nokia<\/strong> cantar <strong>Apple Pie<\/strong> por cuestiones personales, pero sali\u00f3 muy tarde as\u00ed que corr\u00ed a ver a Kali Uchis, creo que fue algo err\u00f3neo poner a ambas en horarios pisados. Cuando termin\u00f3 el show de la colombiana en las bocinas del escenario son\u00f3 <strong>Querida<\/strong> del divo <strong>Juan Gabriel<\/strong>, todo el respetable core\u00f3 la canci\u00f3n lo cual me reafirm\u00f3 que hay obras que pueden surfear cualquier ola y siempre obtener una respuesta positiva.<br \/>\nEn muchos momentos, en indicaciones y en el programa, se hace hincapi\u00e9 en el <strong>car\u00e1cter ecol\u00f3gico<\/strong> del festival, y si la asistencia hace caso omiso a esto, el equipo de limpieza est\u00e1 presto para recoger la basura, en ning\u00fan momento vi un \u00e1rea desaseada, lo cual es aliviador para aquellos quisquillosos con la higiene. Tambi\u00e9n en el programa se nos aclaraba que estaba fabricado con <strong>material reciclable<\/strong>, en las regaderas se nos incitaba a comprar jab\u00f3n biodegradable elaborado por \u201cmujeres de la comunidad\u201d.<br \/>\n<strong>H\u00e9ctor Villareal<\/strong> en su libro <em><strong>Imaginarios musicales de la globalizaci\u00f3n<\/strong><\/em> se\u00f1ala dos aspectos de los conciertos <strong><em>rave<\/em><\/strong>, primero su car\u00e1cter de aventura m\u00edstica ya que uno debe transportarse lejos de su ambiente citadino y cotidiano para llegar a un lugar donde se llevar\u00e1 a cabo una ceremonia presidida por el dj; y en el c\u00f3mo la <strong>m\u00fasica electr\u00f3nica<\/strong> bailable rompi\u00f3 con la forma de bailar en pareja y en un ritmo bien delimitado, pues el <em><strong>beat<\/strong><\/em> permite bailar solo y como a uno le d\u00e9 la gana.<br \/>\nEstas dos ideas pueden delinear qu\u00e9 es Bahidor\u00e1: por un lado una<strong> experiencia<\/strong> que ocurre lejos de la ciudad y que si bien no apela a lo m\u00edstico s\u00ed apela a un sentido de <strong>comunidad &#8220;new age\u201d<\/strong> cargada de referencias ecol\u00f3gicas y apelando a la formaci\u00f3n de un lugar ut\u00f3pico. Sin embargo, esta comunidad no es real, vive en el <strong>imaginario<\/strong>, y uno puede mantenerse bailando solo si as\u00ed lo desea. Es una <strong>comunidad<\/strong> cuyo soporte est\u00e1 en las marcas que la hacen posible, esta soledad no es algo malo, el evento siempre mantiene un aura de pacifismo y buena onda que hace pensar que si esta convivencia es posible es por la cantidad de recursos que invierten las marcas por mantener la<strong> paz<\/strong>, como la vida misma pues.<br \/>\nAdem\u00e1s, as\u00ed como la m\u00fasica electr\u00f3nica rompe con la forma encorsetada de bailar, Bahidor\u00e1 rompe con la idea de<strong> festival<\/strong> donde s\u00f3lo se puede beber, comer y estar frente al escenario; aqu\u00ed si uno quiere puede estar nadando, haciendo bucitos, o simplemente jugando a ver qui\u00e9n aguanta m\u00e1s la respiraci\u00f3n bajo el agua, o bien, se puede tomar un taller de <strong>astrolog\u00eda<\/strong> o una clase de baile, o simplemente recostarse en el pasto disfrutando los efectos de la sustancia de nuestra elecci\u00f3n; todo esto mientras de fondo suena alguna propuesta musical internacional. Esto sin duda le hace mucho bien a la oferta nacional de entretenimiento.<br \/>\n<br \/>\nEl Bahidor\u00e1 no s\u00f3lo ampl\u00eda la oferta de festivales musicales, sino que pone a pensar cu\u00e1l ser\u00e1 el siguiente paso, pues su propuesta es s\u00f3lida y sin duda faltaba algo a ese nivel, s\u00e9 que no es la primera edici\u00f3n, por ello me entusiasman las siguientes pues es palpable que se ha ido depurando en su<strong> organizaci\u00f3n<\/strong>.<br \/>\nIngenuo ser\u00eda pensar que de un evento de esta \u00edndole tendr\u00edan que salir <strong>consignas revolucionarias<\/strong> o propuestas de nuevas sociedades, lo que s\u00ed otorga el Bahidor\u00e1 es conocer que nuestra ciudad es muy amplia, que en este espacio geogr\u00e1fico convivimos individuos de las m\u00e1s variadas fisonom\u00edas. Confieso que no s\u00e9 en d\u00f3nde vive mucha de la gente que llena el lugar, pues en mi vida diaria en la <strong>ciudad<\/strong> nunca los he visto; pero qu\u00e9 mejor que paladear los distintos estratos que conforman nuestra ciudad y deshacernos de los <strong>prejuicios clasistas<\/strong> que son de ida y vuelta.<br \/>\nFinalmente, parafraseando a<strong> Douglas MacArthur<\/strong>: \u201cSal\u00ed de Bahidor\u00e1, y volver\u00e9\u201d.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-22230","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/22230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}