{"id":22522,"date":"2017-03-13T11:03:34","date_gmt":"2017-03-13T17:03:34","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=22522"},"modified":"2017-03-13T11:03:34","modified_gmt":"2017-03-13T17:03:34","slug":"desvelos-la-alacena","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=desvelos-la-alacena","title":{"rendered":"#Desvelos. La alacena"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>Joaqu\u00edn Diez-Canedo Novelo<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/joaquindcn\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@joaquindcn<\/a><br \/>\nMi <strong>madre<\/strong> siempre se jact\u00f3 de tener todo bajo control, como si nuestra vida familiar bajo su mando fuese un experimento de <strong>taxonom\u00eda<\/strong> o un ejercicio de rigor sem\u00e1ntico. Por esto mismo, todo en casa siempre fue un ejemplo de pulcritud casta, una puesta en escena de ese orden arbitrario que se manifestaba en cada esquina, en cada cl\u00f3set y en cada ba\u00f1o; y que era visible desde en el acomodo de los muebles y el arreglo de las flores hasta en el manejo de las finanzas y las<strong> tensiones emocionales<\/strong>. Adem\u00e1s, la capacidad de este orden para resolver conflictos ha sido, supongo, la fuente de la aparente estabilidad de este hogar. Por otro lado y producto de esta exacerbaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, mi<strong> infancia<\/strong> fue una constante lucha para encamisarme dentro de esta l\u00f3gica \u2014un largo camino que en el peor de los casos fue de sometimiento y, en el mejor, de formaci\u00f3n\u2014 bajo la cual aprend\u00ed si no a civilizarme, por lo menos s\u00ed a entender que exist\u00eda una estructura conceptual que me era heredada y en la que cada cosa ocupaba su lugar natural. Supongo que eso es crecer: apropiarse de un lenguaje que es a su vez un orden hist\u00f3rico que significa y da coherencia al mundo.<br \/>\nPero este orden ha tenido que cambiar con la llegada del <strong>hijo de mi hermana<\/strong>, un peque\u00f1o monstruo de una cabeza que parecen mil y que todav\u00eda no cumple un a\u00f1o, pero que ya ha aprendido a moverse solo y es una amenaza latente. La<strong> casa<\/strong>, anta\u00f1o impoluta y ejemplar, empieza a parecer una zona de desastre, un sitio al que no se invita a pasar por pena a ser descubierto en toda flagrancia: hay juguetes por doquier, mamilas con restos de leche vieja en el fregadero, un horrible brincol\u00edn que ocupa media sala, y la elegante escalera que antes conduc\u00eda a la planta superior ha cambiado sus trazos limpios por una pinche red de nylon \u2014porque no vaya a ser. Este ni\u00f1o que ahora es <strong>puro cuerpo<\/strong> y no lenguaje \u2014y que todo agarra con sus delicadas manos de mapache curioso\u2014 ha venido a alterar la estructura significativa de la casa, poniendo las cosas fuera de sus lugares asignados y cambiando de ra\u00edz la suave l\u00f3gica que imperaba en el hogar y a la cual todos ya est\u00e1bamos acostumbrados.<br \/>\nSin embargo, esta ruptura tiene sus ventajas. Como hoy, por ejemplo, que llego tarde para sentarme en la cocina a cenar algo. El ni\u00f1o, como el resto de la casa, ya est\u00e1 dormido, pero las huellas de su presencia siguen ah\u00ed, como el fantasma que a\u00fan recorre Europa. La<strong> alacena<\/strong>, que antes de la llegada de este ser se manten\u00eda cerrada como si existiera un miedo a que algo se escapara \u2014una mermelada, quiz\u00e1s, que cansada de su encierro buscar\u00eda un poco de mantequilla para ser pan\u2014 est\u00e1 hoy abierta de par en par, exponiendo sin pudor sus contenidos.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Alacena1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-22531 size-medium\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Alacena1-250x331.jpg\" alt=\"Alacena\" width=\"226\" height=\"300\" \/><\/a><br \/>\nMe imagino la escena: <strong>el ni\u00f1o<\/strong> se desespera en su silla y para calmar su ansia y despu\u00e9s de intentar distraerlo con juguetes a los que no hace caso, la familia lo pone en el suelo y el abre las puertas de la alacena para que se entretenga un rato. El ni\u00f1o juega un momento con lo que est\u00e1 a su alcance, tirando todo y haciendo un <strong>desastre<\/strong>, pero despu\u00e9s de poco tiempo y sin poder hablar, el llanto y la desesperaci\u00f3n vuelve evidente que est\u00e1 cansado y quiere dormir. La madre lo levanta mientras la abuela lava los platos y el abuelo ayuda con algo m\u00e1s, y en la prisa por llevar al ni\u00f1o a la cama, las puertas de la alacena se quedan abiertas, a la espera de que yo llegue, cansado, a observarlas. Y heme aqu\u00ed.<br \/>\nComo toda alacena, \u00e9sta tiene anaqueles que van de piso a techo. Noto tambi\u00e9n que, por la altura del ni\u00f1o, que no alcanza m\u00e1s que el primer anaquel, el orden en este rinc\u00f3n de la casa se mantiene casi intacto. Por supuesto que tampoco es un orden arbitrario: hasta abajo est\u00e1n los rollos de papel y las bolsas de basura; despu\u00e9s, en el primer anaquel, las cosas del ni\u00f1o y las galletas y los t\u00e9s y los edulcorantes; seguidas, en el segundo, por las salsas, vinagres, aceites y latas de conservas, atunes, sardinas, rajas, chipotles y dem\u00e1s. Todos estos productos, muchos innecesarios, gritan desde el silencio de la alacena para llamar la atenci\u00f3n con sus <strong>empaques coloridos<\/strong> y sus envases peque\u00f1os, dise\u00f1ados y pensados para cumplir una funci\u00f3n espec\u00edfica: ser consumidos ellos y no su competencia. Nacidos del artificio, estos productos necesitan anunciar su presencia con bombo y platillo, pasar por el lenguaje para imponer la idea de que son necesarios y mejores que la competencia.<br \/>\nEsto lo entiendo porque veo que en el \u00faltimo anaquel reposan los productos m\u00e1s b\u00e1sicos de la<strong> dieta mexicana<\/strong> \u2014como <strong>los frijoles, la sal y los chiles secos<\/strong>\u2014 que contenidos en unos enormes botes gen\u00e9ricos y sin etiquetas parecen ser las efigies de un ur-capitalismo, los \u00eddolos primitivos y t\u00e9rreos ancestros que cuidan en silencio a su descendencia, y que no necesitan gritar a los cuatro vientos que est\u00e1n presentes y son marca porque su existencia y su necesidad anteceden al <strong>lenguaje<\/strong>.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-22533 size-medium\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Alacena3-250x343.jpg\" alt=\"Alacena3\" width=\"218\" height=\"300\" \/><br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no se puede etiquetar y encasillar a <strong>las habas, al arroz o al ma\u00edz seco<\/strong>?, me pregunto. \u00bfPor qu\u00e9 no necesitan gritar que existen? \u00bfSer\u00e1 por que quienes lucran con ellas no le han visto sentido a cambiar el empaque porque saben que no les representar\u00e1 mayor ganancia? \u00bfSer\u00e1 que no hay mejor manera de despachar<strong> frijol o arroz<\/strong> que dentro de los botes gen\u00e9ricos, y que por eso los capitalistas no han visto la necesidad de dise\u00f1arles otro contenedor? \u00bfSer\u00e1 que no veo las etiquetas de arroz Morelos o habas Hidalgo porque los que lucran con ellas saben inconscientemente que nadie las ve, porque todas las se\u00f1oras las meten en esos botes? \u00bfO ser\u00e1, quiz\u00e1s, que las se\u00f1oras meten las habas y el arroz y los frijoles a los botes porque eso es lo que han hecho toda la vida, mientras que todo el resto, todos los productos nombrados, han aprendido a necesitarlos?<br \/>\nAntes de dormir, por la mente me circula el <strong>arte pop<\/strong>, desde <strong>Warhol<\/strong> hasta <strong>Gabriel Orozco<\/strong>, y toda la academia mexicana de arquitectura y su voluntad f\u00e9rrea de, por lo menos en el discurso, volver a los materiales \u201ctradicionales.\u201d Tierra, madera y piedra.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente despierto temprano para ver al ni\u00f1o sentado en su sillita, desayunando una papilla que le cocin\u00f3 mi madre. La puerta de <strong>la alacena<\/strong> est\u00e1 cerrada y todo el baile de la noche anterior permanece quieto detr\u00e1s de las puertas de madera, listo para reiniciar su barullo sem\u00e1ntico de colores, tipograf\u00edas y marcas en el momento en que \u00e9stas se abran.<br \/>\nCuando el ni\u00f1o termina su papilla balbucea lo poco que puede decir.<br \/>\n\u201cPa,\u201d dice, y todos sabemos que quiere una <strong>galleta<\/strong>.<br \/>\nNo pronuncia Gamesa ni Nabisco ni Mar\u00edas.<br \/>\n<strong>Pan<\/strong>.<br \/>\nPara calmarlo tenemos una serie de juguetes, un elefante azul que tiene rueditas y espejos y hace ruido, un leoncito que es de colores y tiene distintas telas y sonajas, un tuc\u00e1n que es de pl\u00e1stico y seg\u00fan piques botones hace ruidos diferentes. Pero el ni\u00f1o no les hace caso y prefiere cualquier otra cosa: un sobre de papel que pueda arrugar, una lata de metal que pueda golpear contra la mesa, el cubito de madera que chupa y observa y le da vueltas.<br \/>\n\u201c<strong>Pa<\/strong>,\u201d dice el ni\u00f1o porque tiene hambre, y su lenguaje primitivo solo alcanza para eso.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-22522","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/22522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}