{"id":22928,"date":"2017-04-04T11:58:50","date_gmt":"2017-04-04T16:58:50","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=22928"},"modified":"2017-04-04T11:58:50","modified_gmt":"2017-04-04T16:58:50","slug":"pinches-rucos-estan-locos-morrissey-en-el-d-f","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=pinches-rucos-estan-locos-morrissey-en-el-d-f","title":{"rendered":"Pinches rucos est\u00e1n locos. Morrissey en el D.F."},"content":{"rendered":"<p>por <strong>\u00d3scar Muci\u00f1o<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/opmucino\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@opmucino<\/a><br \/>\nA estas alturas <strong>Morrissey<\/strong> no se caracteriza por ser un artista que anhele ser vanguardia, no es dado a grandes experimentaciones ni en sus discos ni en sus <strong>conciertos<\/strong>, es hura\u00f1o y para mucha gente resulta francamente odioso. Sin embargo, sus seguidores son intensos, fieles y variopintos.<br \/>\nMuchos viajan horas en auto para asistir alguno de shows, o planean sus vacaciones conforme a su gira, o viajan exclusivamente para verlo, o asisten a la mayor cantidad de shows cuando visita su pa\u00eds, o se tat\u00faan partes de sus canciones, o se tat\u00faan su rostro.<br \/>\nTiene una abultada feligres\u00eda que cuando acude a sus conciertos va cierta de qu\u00e9 ver\u00e1 un show de \u00e9l, de Morrissey, con lo que eso implica. Dentro de esta feligres\u00eda hay otro sector que no viaja alrededor sigui\u00e9ndolo y que ha tenido pocos momentos para verlo.<br \/>\nEn M\u00e9xico en el 2006 se present\u00f3 en el <strong>Polyforum<\/strong>, en privado para el canal 52MX, propiedad de MVS; hace poco m\u00e1s de 5 a\u00f1os atr\u00e1s (2011) tuvo dos presentaciones en el <strong>Plaza Condesa<\/strong> que se agotaron r\u00e1pidamente; cancel\u00f3 su presentaci\u00f3n en el <strong>Vive Latino<\/strong> del 2013 (parecido al s\u00edncope que sintieron algunos en el Ceremonia). Hab\u00eda tensi\u00f3n y expectativa, un tanto por su trayectoria solo, otro tanto por lo hecho en <strong>The Smiths<\/strong>. Seguramente \u00e9l lo sab\u00eda y en eso consisti\u00f3 su show.<br \/>\nLlegu\u00e9 al metro Vel\u00f3dromo para encontrarme con una feligresa, mi prima Ale. Salimos a fumar al puente. Hab\u00eda un tr\u00e1nsito considerable de carros y amenazaba con m\u00e1s. Del metro a\u00fan sal\u00eda poca gente. Faltaban 10 minutos para las siete. En esta ciudad diez minutos son cruciales, no se digan quince. A las 7 comenz\u00f3 a salir m\u00e1s gente del metro. Not\u00e9 que mi prima se inquietaba. Nos encaminamos a las puertas del <strong>Palacio de los Deportes<\/strong>.<br \/>\nAdentro todo como siempre, ese aire que <strong>Ocesa<\/strong> le ha da a sus \u201ceventos, la misma escenograf\u00eda que hab\u00eda en el Bahidor\u00e1 estaba ah\u00ed, la casa Bacard\u00ed con las mismas luces, el mismo stand de Cervezas Corona. Y luego ese toque Morrissey, en los puestos de comida sandwich vegetariano, una de las vendedoras de pizza grita -\u00a1pizza de champi\u00f1ones!-, otra se le acerca y le dice pero gr\u00edtale que es vegetariana. Afuera los tacos de canasta de chicharr\u00f3n no se hicieron los ausentes, aunque tambi\u00e9n hab\u00eda de papa y de frijol.<br \/>\nEn la espera frente al escenario compramos unas cervezas y el vendedor nos aconseja que aprovechemos porque a las ocho y media para la vendimia: \u00a0ni sincronizadas nos dejaron vender, dice. Vale la pena un tipo que sigue peleando porque en sus conciertos no se venda carne, fiel a lo suyo. As\u00ed como <strong>Pearl Jam<\/strong> no quiso vender las entradas a sus conciertos por TicketMaster, por un tiempo.<br \/>\nA las nueve en punto se apagaron las luces del Palacio. El barullo no se hizo esperar. El concierto no comenz\u00f3. De la pantalla en la que se proyectaba, cuando hab\u00eda luz, una chica con espada, corona tejida y gesto acongojado, comenz\u00f3 a proyectarse un video de los <strong>Ramones<\/strong> tocando \u201c<strong>53rd &amp; 3rd<\/strong>\u201d, en una presentaci\u00f3n vieja, indagando uno se entera que es fragmento de un concierto, de diecisiete minutos como s\u00f3lo ellos podr\u00edan, en el \u201cloft\u201d de Antonio Vega en enero de 1975.<br \/>\nhttps:\/\/www.youtube.com\/watch?v=r8DAme8kRak<br \/>\nLa sucesi\u00f3n de videos dura cuarenta minutos. Me dice mi prima que es algo que ya ha hecho en recientes recitales. A los Ramones sigue <strong>James Brown, Dionne Warwick<\/strong>, pasan poemas, la escena de la pel\u00edcula de la que proviene la portada del disco <em><strong>The Queen is Dead<\/strong><\/em>; videos de <strong>Public Enemy<\/strong>, de <strong>New York Dolls<\/strong>, et. al. Una selecci\u00f3n de gustos de Steven. Cada que termina un video hay euforia, cada que empieza otro hay una rechifla que no se generaliza y que no se sostiene.<br \/>\nEstos cuarenta minutos podr\u00edan pasar por pedanter\u00eda o por gusto de epatar (con las implicaciones culturales del verbo); pero tambi\u00e9n como manifiesto, o cuando una amistad te muestra las cosas que le gustan, las que lo han formado, o como alguien que acapara el YouTube, o uno que llanamente se hace el interesante, pero es de buen gusto.<br \/>\nCuando finalmente <strong>Morrissey<\/strong> apareci\u00f3 en el escenario, como era de esperarse, la audiencia se movi\u00f3 de un lado a otro violentamente. Se liber\u00f3 la tensi\u00f3n y la expectativa. Una chica que hab\u00eda sacado su celular cuando en la pantalla salieron los Ramones y que lo guard\u00f3 al cuarto video, y que volvi\u00f3 a sacarlo cuando cay\u00f3 la pantalla con el inicio de <strong>\u201cSuedehead\u201d<\/strong> (cl\u00e1sico del Under, del Uta y aleda\u00f1os) se vio imposibilitada para grabar y gritaba -No empujen. Lo hizo varias veces y alguien le respondi\u00f3: -Pero quer\u00edas venir a ver a Morrissey.<br \/>\nEn otro momento un hombre de cabellera larga y amarrada en cola de caballo que abrazaba a su novia dio un par de codazos a un par de mujeres que empujaban sin raz\u00f3n y que parec\u00edan no ser asistentes del concierto. Yo me alegr\u00e9 que no fuera un concierto de Metallica.<br \/>\nSigui\u00f3 \u201cAlma matters\u201d del veintea\u00f1ero disco <em>Maladjusted<\/em> y luego \u201cHow soon is now\u201d del <em><strong>Meat is murder<\/strong><\/em>, disco del 85. Hace 32 a\u00f1os. Seguido otro hit, \u201cFirst of the gang\u201d, y luego algo de su disco m\u00e1s reciente, \u201cKiss me a lot\u201d. Y todo se puso en calma. Cinco canciones de las cuatro distintas d\u00e9cadas en las que ha estado trabajando el buen Moz. Un paso de la euforia a un llano en el que uno pod\u00eda ya a dedicarse a escucharlo y verlo actuar en el escenario.<br \/>\nMorrissey es un defensor del <strong>patetismo<\/strong>, es azotado entre los azotados, y tiene inclinaci\u00f3n a lo <em>crooner<\/em>. Entrega y transmite cuando canta, siente. Es verdad que no sali\u00f3 de manicomios, ni fue alba\u00f1il ni vendi\u00f3 drogas como la bola de desharrapados que eran los Ramones, pero igual siente, e igual le gustaban las canciones <strong>Doo Woop<\/strong>. El dolor iguala, el dolor no se denigra. Si intentas romper mi esp\u00edritu no servir\u00e1 porque no hay nada que romper, canta en <strong>&#8220;Speedway&#8221;<\/strong>. Vienen m\u00e1s temas del \u00faltimo disco, \u201cLa paz mundial es un asunto que no te concierne\u201d, como traduce el tecladista de la banda cuando canta el tema hom\u00f3nimo, otros m\u00e1s de esa grabaci\u00f3n en el concierto son \u201c<strong>Istanbu<\/strong>l\u201d y \u201c<strong>The bullfghter dies<\/strong>\u201d.<br \/>\nSabedor de lo que viene, el buen Patrick advierte que quiere o\u00edr al p\u00fablico y que va oirlo, inicia \u201c<strong>There\u2019s is a light<\/strong>\u201d. Sigue \u201cOuija board\u201d y luego \u201cMeat is murder\u201d. Las luces en rojo y en la pantalla del escenario, en la que se han transmitido im\u00e1genes fijas en la est\u00e9tica Smith y videos de abuso policial en la canci\u00f3n \u201cGanglord\u201d, se proyecta un crudo video de distintos mataderos.<br \/>\nTras esto por qu\u00e9 no cantar \u201c<strong>Everyday is like sunday<\/strong>\u201d, en el coro donde debe decir is silent and grey \u00e9l canta: Tell me cu\u00e1ndo cu\u00e1ndo. Interpreta \u201cLet me kiss you\u201d y no se quita la camisa, s\u00f3lo lo simula, llega \u201cJack the ripper\u201d y el escenario se llena de humo, luego la viejita \u201cYou\u2019re the one for me fatty\u201d, otro cover a Smiths \u201cWhat she said\u201d, y \u201cYou haved kill me\u201d.<br \/>\nEn todo el concierto hubo varios cambios de camisa, mismo modelo distinto color, hubo sofocados, piernas acalambradas, gargantas roncas y emotividad. Morrissey regres\u00f3 al encore para hacer \u201c<strong>Judy is a punk<\/strong>\u201d de los Ramones. El concierto inici\u00f3 y acab\u00f3 con ellos. Aunque cueste trabajo creerlo, Morrissey fue una especie de punk en su \u00e9poca.<br \/>\nAl final, tomando una coca-cola con hielo, esperando a mi prima en el punto convenido, unos weyes dicen a espaldas m\u00edas: Pinches rucos est\u00e1n locos. Y s\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-22928","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/22928","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}