{"id":23022,"date":"2017-04-05T18:16:30","date_gmt":"2017-04-05T23:16:30","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=23022"},"modified":"2017-04-05T18:16:30","modified_gmt":"2017-04-05T23:16:30","slug":"festival-gozadera-por-una-tropicalidad-sin-filtro","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=festival-gozadera-por-una-tropicalidad-sin-filtro","title":{"rendered":"Festival Gozadera. Por una tropicalidad sin filtro"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>Omar E. Ugartechea<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/dosdesurtida\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@dosdesurtida<\/a><br \/>\nFotos de <strong>Adalberto Ch\u00e1vez<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/Maestropikal\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@maestropikal<\/a><br \/>\nEl s\u00e1bado pasado la tripulaci\u00f3n del <strong>Tropicaos<\/strong> se fue de excursi\u00f3n. Nuestro destino: el ya curtido y acostumbrado al retumbe y taconazo fino, <strong>Centro de Convenciones Tlatelolco<\/strong>. El motivo: La tercera edici\u00f3n del <strong>Festival Gozadera<\/strong>.<br \/>\nLlegamos casi puntuales a la apertura. Ir por primera vez a uno \u2014si no es que el \u00fanico\u2014 de los<strong> festivales<\/strong> dedicados a la difusi\u00f3n de m\u00fasica \u201ctropical\u201d en la ciudad me tra\u00eda delirando. Aunque el <strong>cartel<\/strong> no me hab\u00eda convencido completamente, me sorprend\u00ed recordando vagamente esa sensaci\u00f3n infantil de esperar la llegada de los mal llamados reyes magos.<br \/>\nLograr ingresar como prensa fue de lo m\u00e1s molesto. Complicaciones t\u00e9cnicas derivadas de una endeble organizaci\u00f3n y un desconocimiento a sus medios aliados, retrasaron nuestra entrada y nos fueron negados los prometidos pases de prensa. Sin embargo, impulsados por la necesidad de dislocar nuestras caderas, accedimos al ya entrado en a\u00f1os <strong>Centro de Convenciones Tlatelolco<\/strong> y nos bastaron un par de zancadas para dar cuenta de que la m\u00fasica y el baile no ser\u00edan los \u00fanicos que desafiar\u00edan nuestra resistencia al movimiento. Un ring profesional y cuatro luchadores invitaban a todos los espectadores a un ejercicio \u00e9tico, en donde era necesario tomar partido entre la chuequez y la rudeza o la pulcritud de la t\u00e9cnica. He de confesar que en el ejercicio hubo momentos en los sapear a los<strong> t\u00e9cnicos<\/strong> por su ingenuidad y abrazar a los <strong>rudos<\/strong> por ser aborrecidos, fue una posibilidad que pas\u00f3 m\u00e1s de una vez por mi mente.<br \/>\nCerca de ah\u00ed, dos bestias mec\u00e1nicas retaban nuestra capacidad de mantenernos erguidos, de adaptarnos a los cambios bruscos, pero sobre todo, de desechar el miedo a una ca\u00edda estrepitosa. Despu\u00e9s de observar varios intentos y de treparme al robot vacuno, puedo decir que no menos de varios nos vimos volando y aterrizando malsanamente al incurrir en el terrible error de decidir frenar el movimiento, de parar de fluir, de aferrarnos a la quietud con todas nuestras fuerzas.<br \/>\n<br \/>\nNo faltaba mucho tiempo para que la m\u00fasica arrancara, cuando el sol primaveral de la <strong>Cuenca del Valle de M\u00e9xico<\/strong> hizo su entrada triunfal por las ventanas. Con su luz lleg\u00f3 el calor y con el calor la sed. Nos acercamos t\u00edmidamente a la barra con la intenci\u00f3n de encontrar algo que pudiera calmar ambas cosas al mismo tiempo. Y como regalo tumbado en la cocina, fue bello ver que la barra contaba con un espectro relativamente amplio y barato de bebidas y destilados de variable potencia, pero especialmente de fr\u00eda, deliciosa y siempre fiel cerveza. Comenzaban los primeros llamados del tambor. Est\u00e1bamos listos.<br \/>\nLa primera banda en retumbar fue<strong> Chilangas y Cachacas<\/strong>. Vestidas de tradici\u00f3n y adornadas con naturaleza, seis mujeres migrantes de distintas partes de M\u00e9xico y Colombia hac\u00edan un frente com\u00fan ante las estructuras machistas que la <strong>m\u00fasica tradicional<\/strong> de sus respectivos pa\u00edses les impon\u00eda. Con la suavidad y la furia del mar en sus caderas; el sabor y la potencia del tambor en las manos; la caricia y frescura del viento en su aliento, fueron desmontando los bloques de un muro musical que erig\u00eda limitaciones a la figura femenina en la cumbia, la tambora y en el son jarocho. Transgresoras, golpeaban el tambor, rasgaron el requinto y rotaron sus puestos. As\u00ed, el festival Gozadera arrancaba desde la tradici\u00f3n, desde la profundidad de las ra\u00edces.<br \/>\nEl siguiente grupo en tocar fue <strong>Rumbo Sur<\/strong>. Su sonido popero mezclado con un tambor d\u00e9bil y t\u00edmido nos aullent\u00f3 del escenario Gozadera. Sin pensarlo mucho, emigramos al escenario Sonidero, donde <strong>Las Luz y Fuerza<\/strong> tocaban una cumbia que para sorpresa de no pocos, expon\u00eda un riguroso trabajo de clasificaci\u00f3n taxon\u00f3mica de los tipos de hombres y de las relaciones que llegamos a entablar con las mujeres. El aire cumbiero-cabaretero-norte\u00f1o, sumado a la energ\u00eda casi nuclear de su vocalista y sus sombreros con LED y espejos de bola disco, hac\u00edan que tanto bailar como solo echar ojo fueran experiencias sumamente sensuales y divertidas. \u201c\u00a1Nos quitaron Luz y Fuerza del Centro, pero no nos van a quitar la luz y la fuerza de nuestro centro!\u201d gritaba Laura, poco antes de soltar, quiz\u00e1, la \u00fanica cumbia trip-hop que existe. Al terminar su presentaci\u00f3n, daba cuenta de que su nombre era exacto: eran Las Luz y Fuerza.<br \/>\n<br \/>\nAtra\u00eddos por un estruendo, regresamos al escenario Gozadera, para encontramos con<strong> La China Sonidera<\/strong> rugiendo y haciendo gala de un elaborado vestuario oriental que combinaba elegante con un sonido bastante duro, que sin m\u00e1s, ordenaba con voz militar y sensual, el baile de todos sus asistentes. Pero aunado a su m\u00fasica el discurso de la agrupaci\u00f3n me pareci\u00f3 uno de los m\u00e1s interesantes de todo el festival. No puedo m\u00e1s que citarlos: \u201cActualmente la cultura china se ha reducido a estereotipos muy limitados donde intervienen intereses tanto de tipo comercial, como de discriminaci\u00f3n racial. Inspirados en la filosof\u00eda del <strong>Tao Te Ching<\/strong>, compartimos a trav\u00e9s de la cumbia, la hermandad de las culturas que nos representan en la vida diaria, unidas por el color, el baile, la sensualidad y el goce, nos deshacemos de los prejuicios que tanto perjudican y contaminan la visi\u00f3n del ser humano\u201d. No, no son chinos japoneses. A este magn\u00edfico ejercicio de deconstrucci\u00f3n lo sigui\u00f3 Radio Rebelde, que desde Colombia y sin decir mucho, puso a rebotar y a sacudir a toda la tripulaci\u00f3n del <strong>Tropicaos<\/strong> con sus cocteles lis\u00e9rgico-el\u00e9ctricos.<br \/>\nEn este ir, venir, dar y recibir, decidimos encallar un instante en las \u00e1reas designadas para los inhaladores humo de tabaco. El equilibrio clim\u00e1tico, la sabrosura de la pl\u00e1tica y el intercambio de impresiones y emociones hasta ahora generadas ayudaron a extender e intensificar la recuperaci\u00f3n energ\u00e9tica que ya comenzaba a ser necesaria. Coincidimos en que la gente irradiaba una tibia vibra amigable, que los sentimientos de pena o verg\u00fcenza no llegaban a florecer y que hab\u00eda que correr a eso que sonaba a lo lejos. Renovados y descansados, tomamos rumbo a la tremenda fiesta que hab\u00edan armado <strong>Los Astros de Mendoza<\/strong>, que m\u00e1s que por un original sonido, eran los remixes cumbieros de ciertos cl\u00e1sicos que hac\u00edan imposible dejar de corear y agitar el bote salvajemente.<br \/>\nAl irse escondiendo el sol por completo, notaba que la gente reservaba lo que quedaba de sus meniscos y especulaba con su energ\u00eda porque sin duda, <strong>Sonido Gallo Negro<\/strong> es una banda con sello de garant\u00eda. Con un gal\u00f3n de <strong>electrocumbia<\/strong> bajo la manga, fueron los causantes de un incendio forestal en el escenario Gozadera. El ritual inici\u00f3 con la inducci\u00f3n lenta a un trance en donde resultaba cada vez m\u00e1s dif\u00edcil que las rodillas desobedecieran a los comandos sonoros de la agrupaci\u00f3n. Ya todos alineados, vibrantes y habiendo recibido a sus respectivos santos y demonios, se dio rienda suelta a la fiesta, a la confusi\u00f3n y uni\u00f3n de los cuerpos. Sonido Gallo Negro fue una ceremonia completa.<br \/>\nRevolcados y acalorados seguimos caminando y buscando disipar una sensaci\u00f3n extra\u00f1a en el est\u00f3mago que descubrimos, era hambre. En esta caminata, encontramos una variedad de comida y bebida que se nos presentaba sensualmente: antojitos mexicanos y extranjeros con su respectiva dosis de pl\u00e1stico se reun\u00edan en la zona de comida para hacer gala de su sabrosura y alto contenido cal\u00f3rico. Devoramos todos los derivados del ma\u00edz que pudimos y emprendimos de nuevo el vuelo.<br \/>\n<br \/>\nAl recorrer los pasillos que conectaban los escenarios, me vi sumergido en un ejercicio casi antropol\u00f3gico. Salir de un <strong>ritual pagano<\/strong> para llegar sin escalas a la finura de un<strong> sonidero callejero<\/strong> fue una ruptura espacio-temporal de lo m\u00e1s interesante. <strong>Sonido la Changa<\/strong> sonaba a todo volumen, pretendiendo sin filtros, reventar los t\u00edmpanos y extremidades inferiores de todo el que escuchaba y bailaba. La cumbia atacaba directo a los tobillos y la m\u00fasica cubana a todo lo dem\u00e1s. La sabrosura de los giros y el goce que la gente exped\u00eda, producto de una de las mejores cumbias sonideras, por alguna raz\u00f3n me record\u00f3 aquel el bello, sinuoso y sensual movimiento del trompo al pastor. \u00a1Ay, sabor, sabor, sabor!<br \/>\nCon los o\u00eddos a media asta, corrimos a lo que ser\u00eda la \u00faltima presentaci\u00f3n que disfrutar\u00edamos. <strong>Instituto Mexicano del Sonido<\/strong> fue lo que podr\u00eda llamar un tour por los distintos ritmos \u201cg\u00fcapachosos\u201d ensalzados con su caracter\u00edstica <strong>s\u00e1tira pol\u00edtica<\/strong>. La consigna era clara y redonda \u201cCumbia is the answer\u201d. Pero entre baile y gritos mi pregunta fue directa: \u00bfcu\u00e1l es la pregunta?<br \/>\nAl final, el <strong>Festival Gozadera<\/strong> me gener\u00f3 una serie de sentimientos encontrados que me ha sido dif\u00edcil desenredar. Por un lado, se encuentra la felicidad de poder disfrutar el mismo d\u00eda y en el mismo lugar del trabajo de artistas de diferentes nacionalidades y localidades que est\u00e1n inscritos o metidos a la fuerza dentro del g\u00e9nero \u201c<strong>Tropical<\/strong>\u201d. Hasta cierto punto esto me parece positivo, ya que posibilita un intercambio y mezcla cultural m\u00e1s profundo que es ya por s\u00ed misma enriquecedora. En \u00e9ste momento algunos nos podr\u00edamos aventurar a bendecir la globalizaci\u00f3n. Pero yo susurro: \u201c&#8217;\u00e1monos lento que la finta es buena y dif\u00edcil no caer.\u201d<br \/>\n<br \/>\nUno de los punto de quiebre de todo esto, pienso, se encuentra en el momento en el que tomamos una actitud pasiva frente al problema de la b\u00fasqueda. De nuestra b\u00fasqueda. De la exploraci\u00f3n y cacer\u00eda por encontrar y atesorar aquello que nos gusta, de seleccionar aquello que consideramos bello o digno de ser preservado a trav\u00e9s del tiempo. Ahora observo que es muy f\u00e1cil encontrar y contratar gente o m\u00e1quinas que con la promesa de contar con pilas de informaci\u00f3n y un poco de estad\u00edstica nos ofrecen elaborar r\u00e1pidamente aquellas selecciones (de cualquier cosa) que antes nos tomaban horas de b\u00fasqueda, de encuentros fortuitos y sorprendentes con cosas que nos chocaban o no quer\u00edamos ver. De ahorrarnos esas largas caminatas exploratorias a trav\u00e9s del mundo. S\u00ed, entiendo lo de la econom\u00eda del tiempo, pero me pongo a pensar y pregunto: \u00bfpara qu\u00e9 estamos usando todo ese tiempo ahorrado?<br \/>\nMe gustar\u00eda se\u00f1alar los esfuerzos de los organizadores del festival Gozadera por lograr, por tercera ocasi\u00f3n, generar las condiciones para la creaci\u00f3n de espacios \u2014vol\u00e1tiles, pero al final espacios\u2014 en donde la juventud, y la que en alg\u00fan momento fue juventud, podamos presenciar y experimentar diversas expresiones art\u00edsticas relacionadas con los \u201c<strong>ritmos tropicales<\/strong>\u201d y los ambientes urbanos a precios muy razonables. Pero tambi\u00e9n quiero hacer un llamado de atenci\u00f3n a todos los consumidores de este tipo de experiencias a que veamos y valoremos hasta que punto \u00e9stos eventos tipo festival \u201cespecializado\u201d son ofertas que pretenden sustituir y comercializar ese ejercicio de b\u00fasqueda y selecci\u00f3n indispensable para la constituci\u00f3n de nuestra identidad y la del otro. Alzar la voz y mover el cuerpo para eliminar esos filtros colonizadores que hist\u00f3ricamente han desmultiplicado y negado la diversidad que constituye y caracteriza a la humanidad. No solo son palmeras y nalgas. No todo es salsa y cumbia. Es la m\u00fasica de los del sur, de los otros, de los ex\u00f3ticos en la homogeneidad.<br \/>\nNo pugnamos por la pureza de la \u201cm\u00fasica tropical\u201d, al contrario, es un grito a no intentar purificarla, aislarla.<br \/>\n<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-23022","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/23022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}