{"id":24299,"date":"2017-06-29T19:25:15","date_gmt":"2017-06-30T00:25:15","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=24299"},"modified":"2017-06-29T19:25:15","modified_gmt":"2017-06-30T00:25:15","slug":"la-homosexualidad-un-regimen-de-luz","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=la-homosexualidad-un-regimen-de-luz","title":{"rendered":"La homosexualidad: un r\u00e9gimen de luz"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>Tadeo Cervantes<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/samo_tad\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@samo_tad<\/a><br \/>\n<strong>Hiedra<\/strong><br \/>\n1<br \/>\nHemos vivido ensombrecidos por la luz. Cegados por su seductora resplandecencia. En la ilusi\u00f3n de los sexos que salivan. En el hechizo de los genitales que jadean. Ah\u00ed, donde nuestras miradas ven lenguas que se frotan, batallas de verdaderos iguales (<strong>hombre a hombre<\/strong>, <strong>mujer a mujer<\/strong>), deber\u00edamos de ver toda una prisi\u00f3n de claros y obscuros. Todo un r\u00e9gimen de luz. Eso es la <strong>homosexualidad<\/strong>, lamento deshacer el enga\u00f1o. Eso es el <strong>lesbianismo<\/strong>. El imperio de lo que incandece o ensombrece, la captura blanquecina, la palabra di\u00e1fana.<br \/>\n2<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es lo que nos construye como sujetos, lo que dibuja nuestros bordes, lo que nos conforma? Una pregunta insistente en el trabajo de <strong>Foucault<\/strong>, quien devel\u00f3 el encantamiento, el poder de las sombras, de lo que oculta y se deja ver, de lo que se dice y lo que calla. De esa manera, para el fil\u00f3sofo franc\u00e9s, los cuerpos somos el resultado del sonido y el silencio, de la mirada y la ceguera. Basta recordar <strong>el pan\u00f3ptico<\/strong>. Torre central rodeada de celdas. Ojo vigilante. Un abismo circular en el techo: puerta al sol que todo lo invade. En los cuartos no cabe la penumbra. El reo siempre transparente. La retina, la iris, la c\u00f3rnea observan minuciosamente el respiro malintencionado, la carne prisionera palpitante. La luz hace su trabajo. El prisionero obedece.<br \/>\nLa <strong>homosexualidad<\/strong> no se libra de ser sometida por la iluminaci\u00f3n. Me atrevo a decir que aqu\u00ed los negros son de mayor intensidad y fuerza. Tambi\u00e9n hay pan\u00f3pticos, reos y celdas. Vigilantes. La obediencia ante la mirada. El reo torre, el reo vigila, el vigilante prisionero. La invasi\u00f3n y el abismo. La palabra que hace luz. Vamp\u00edricos, habitantes de prisiones-closet. En la noche nos amparan los astros de luces ne\u00f3n. Estilitas, residentes de columnas. En templos oscuros donde procuramos los trances, los pasos de una boca a otra. Lo enegrecido de las fauces, lo blanquecino de los pechos, la luz que ensordece.<br \/>\n<strong>Cl\u00f3set<\/strong><br \/>\n[Amnesia]. El aire es negro. \u00bfQui\u00e9n soy? [La palabra aclara]. Por qu\u00e9 yo estoy aqu\u00ed. [La palabra ensombrece]. Las paredes diminutas. Los materiales de una dureza fr\u00e1gil. \u00bfHabr\u00e1 otros como yo? [En la enunciaci\u00f3n hallar\u00e1s la salida]. La luz aterra y la oscuridad reconforta. El temor del exterior. La ipsidad, el soliloquio. Un gesto delicado se asoma al exterior. Me habr\u00e1n visto, se pregunta. El cuerpo se tensa y se pone nervioso. El cuarto diminuto, se vuelve un laberinto. [<strong>Minotauro-hilo-Ariadna<\/strong>]. El fulgor de todo t\u00fanel. Un conjuro es invocado. <strong>Soy gay<\/strong>. Los muros se derrumban, el techo cae, se deshace el laberinto, hemos liberado al toro-hombre-bestia. \u00a1Corre Ariadna! Salimos de la <strong>prisi\u00f3n-cl\u00f3set<\/strong>. La libertad. O eso queremos creer.<br \/>\n3<br \/>\n<strong>Tiqqun<\/strong>: conocer\u00e1n la prisi\u00f3n.<br \/>\n-Nosotros ya lo conocimos. Conocemos el aislamiento. El poder reflexivo de la sombra. Vivimos presos en el cl\u00f3set. Ocultos, escondidos quince, veinte, cincuenta, nunca de a\u00f1os. Nuestro cuerpo est\u00e1 atravesado por penumbra.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LUCES3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-24319\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LUCES3.jpg\" alt=\"LUCES3\" width=\"2048\" height=\"1365\" \/><\/a><br \/>\n<strong>Rostridad\/la luz de las pantallas<\/strong><br \/>\nSalir del cl\u00f3set es salir a la luz. Emergimos de esa prisi\u00f3n impuesta, nunca quisimos estar en ella. Nos hubiera gustado no conocer el armario. Una precauci\u00f3n: <strong>la luz no es la libertad<\/strong>. Esta impone nuevos reg\u00edmenes corporales. Recordemos el pan\u00f3ptico, no era un juego de sombra, era claridad y nitidez. Una nueva vigilancia. Citando a <strong>Focuault<\/strong>: &#8220;<em>las luces que descubrieron las libertades, tambi\u00e9n descubrieron las disciplinas<\/em>&#8220;. Ahora, transitamos a un nuevo orden. Una nueva disciplina. Nuevas exigencias m\u00e1s deseables, m\u00e1s corporalizadas. Esta era post cl\u00f3set, el renacimiento gay, nos fabric\u00f3 un rostro.<br \/>\nPara <strong>Deleuze<\/strong> un rostro es una m\u00e1quina, constituida de una pared blanca y un agujero negro. El muro es un espacio neutro sobre el cual se va a inscribir la significaci\u00f3n. El hoyo es un dispositivo que selecciona aquello que es adecuado, aquello que puede pasar. El rostro siempre es el hombre blanco: <strong>Cristo<\/strong>. El <strong>homosexual<\/strong> sin identidad, oculto en el cl\u00f3set, ahora tiene un rostro. Nos lo tall\u00f3 la luz, corporalidad ahora significada por la blanquitud, por <strong>Jes\u00fas<\/strong>. No s\u00f3lo la cara, toda nuestra persona, los objetos tambi\u00e9n se rostrifican. Nuestro pene pasar\u00e1 por esta m\u00e1quina. Demasiado peque\u00f1o, dicen. Nuestras maneras de vestir se inscribir\u00e1n en la pared blanca. Este es un <strong>Oso<\/strong>, lleva barba y gorra. Esa es una <strong>Loca<\/strong>, mira su cabello y sus pantalones pegados. Nuestro deseo tambi\u00e9n capturado por este aparato: deseamos ahora al hombre blanco. <strong>Crucificar a Cristo en nuestra cama<\/strong>.<br \/>\nLa luz neutraliza todo. Lo aplana. Desaparece las sombras. No hay singularidades. Las diferencias deben ser rostrificadas. Lo desigual debe ser colocado en un espacio de tolerancia. Las <strong>maricas<\/strong> van a este antro, por all\u00e1 se encuentran los machos, en esa esquina hallar\u00e1s a los que consumen poper. El rostro no nos crea una singularidad, nos hace una subjetividad. Hace entrar a nuestro cuerpo en exigencias. En mecanismo de verificaci\u00f3n que nos someten a un mercado, a una forma de vivir. Que impide as\u00ed la capacidad de inventarnos una manera propia de ser.<br \/>\n4<br \/>\nSalimos del laberinto siendo anormales, minotauros, devenires animales. El hombre blanco, el h\u00e9roe, <strong>Teseo<\/strong> mat\u00f3 a la bestia. Mat\u00f3 nuestra posibilidad de ser imperceptibles, de no vernos signifcados, rostrificados. Colocados en un lugar de lo que se tolera. Casi derrotados por la luz. Pero no a\u00f1oramos tampoco la prisi\u00f3n-cl\u00f3set.<br \/>\n<strong>Tintinea<\/strong><br \/>\nTintinea. Parpadea. El torso de <strong>Cristo<\/strong>, ya rostrificado, aparece en mi celular. De nuevo la luz. Lo blanco de la pantalla ilumina mi cara, deslumbra mi deseo. [Activo con lugar]. La captura aparece. La m\u00e1quina hace su efecto. El cuerpo fragmentado opera en m\u00ed. [Veinte cent\u00edmetros\/\/no afeminados]. Las puntas de mis dedos se alumbran, comienzo a teclear. Yo tambi\u00e9n me significo. [Soy pasivo\/\/tengo lugar]. El deseo hace sus operaciones. La liquidez, los fluidos. La imposibilidad de la comunidad. Otro cuerpo m\u00e1s se desecha. [Estuvo rico, cabr\u00f3n, \u00bfquieres repetir?]. [No hay respuesta].<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LUCES1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-24314\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LUCES1.jpg\" alt=\"LUCES1\" width=\"1960\" height=\"1308\" \/><\/a><br \/>\n5<br \/>\nLa luz siempre ha estado del lado de los espejismos. Hace florecer lo \u00e1rido. La felicidad es uno de ellos. En la des\u00e9rtica ciudad, una utop\u00eda de materias de distinta viscosidad aparece. El meloso matrimonio, baboso y de apariencia dulce. Las fluidas caricias, casi vaporosas. La espesa sangre. Para\u00edso. Dicha blanquecina. Desean nuestro bienestar. <strong>Un cuerpo sano es un cuerpo productivo<\/strong>. Siempre nos han cambiado oro por espejos. Si es necesario, pondremos al goce en tu contra. La tormenta de arena est\u00e1 cerca. El oasis no es refugio. El hurac\u00e1n ya toca tus pies. Los fragmentos de roca golpean tus pupilas. El encantamiento se deshace. Contemplad la resaca y el polvo. Admiradlo, siempre estuvo ah\u00ed, lo perdido, lo bald\u00edo.<br \/>\n<strong>Cuarto obscurso<\/strong><br \/>\nLos espacios penumbrosos han estado acompa\u00f1ados de silencios. Se calla en las iglesias y en los cementerios. En los lugares donde no hay rostro. Donde los cuerpos, que a\u00fan est\u00e1n en la <strong>prisi\u00f3n-cl\u00f3set<\/strong>, conviven, es refugio para la palabra. No se habla en el sauna. No se pregunta en los cines. Se calla en el \u00faltimo vag\u00f3n del metro. La boca se zurce en los cuartos obscuros.<br \/>\nEs la <strong>desrrostrificaci\u00f3n<\/strong> la que confunde a las corporalidades. La que hace que el jefe penetre al obrero. La que borra las edades. No hay raza donde no existe la luz, donde no se puede ver el rostro. Las prendas cargadas de significado desaparecen. Un fest\u00edn de intensidades. Coros de gemidos. Los acuerdos no se hacen por sonidos. Son gestos. Una mano retira mi palma de su pene. Un movimiento ligero me indica que el otro no quiere. El cuerpo que permanece significa que contin\u00fae. La obscuridad resguarda lo clandestino. Tomo riesgos. Acerca su erecta epidermis a mi estriada piel. No hay barreras. Aspiro. Mi ano se expande. Miro por los poros, observo sintiendo la holgura de los vientres. \u00c9l termina. Se calla. Recordemos que es la palabra la que rompe los hechizos, la que invoca la luminosidad. La obscuridad permanece. Otro, ese an\u00f3nimo se une al rito. El cielo es negro. El cielo est\u00e1 manchado, masacrado por los astros. El cielo sangra, la sangre son puntos blancos. El ritual nunca ha sido terrestre. Religarse, unirse con el universo. Ser an\u00f3nimos. Los sin rostros danzan. Mi mirada es espesa, borrosa. Es el ocaso.<br \/>\n6<br \/>\nLa nuestra es una luz c\u00e1lida. La de las velas. Incandecemos. Somos, como dec\u00eda <strong>Her\u00e1clito<\/strong>, fuego eternamente viviente. Debajo de tus cejas se dibuja una sombra. Tu piel es tersa y roja. La llama se mece. Palpita tu orina. \u00c9sta es otra mirada. No es la imagen del vig\u00eda. Aqu\u00ed, el mundo es transparencia.<br \/>\n<strong>Revelar\/rebelarse<\/strong><br \/>\nHay papeles de una sensibilidad tal que el sol deja huella en ellos. A ese maleficio le hemos llamado <strong>fotograf\u00eda<\/strong>. <strong>Sontag<\/strong> sab\u00eda el efecto de esa brujer\u00eda, la cual transmuta a las personas en objetos. Como toda cosa, \u00e9sta puede ser comprada, intercambiada, pose\u00edda y desechada. La homosexualidad es una historia de revelaciones, hacernos objetificables. Mutamos, con la magia del encuadre, la cara se vuelve rostro-selfie. Destazamos nuestro cuerpo: pechos, pompas, penes. Recuadro. Otro recorte. Compro un culo a trav\u00e9s de <em><strong>Grindr<\/strong><\/em>. Poseo pez\u00f3n. Mi memoria asfixiada por im\u00e1genes. La <em><strong>nude<\/strong><\/em> es la oda a lo inmemorable. Otro tajo, rebanada de pelos o piel, no lo recuerdo, llega a mi celular. Los pixeles, aliados de la luz, hacen su trabajo. Un producto m\u00e1s. Yo mercanc\u00eda. El cliente siempre tiene la raz\u00f3n. Querido consumidor, dice una voz omnipresente por el micr\u00f3fono, le recordamos que usted tiene unas cuantas horas para devolver esa insignificancia de otredad al dep\u00f3sito m\u00e1s cercano. Vuelva pronto.<br \/>\n7<br \/>\nQue la imagen no se revele. La memoria es desmesura. Hacer de la fotograf\u00eda una acci\u00f3n. De la iluminaci\u00f3n, movimiento. El regreso a la roca, su recuerdo. Golpear una sobre otra, crear chispa, avivar el fuego. Silvia, en Stonewall, con su mano firme sostiene una piedra. La mano se rebela. La piedra vuela, golpea a un enemigo. Los cuerpos no son fragmentos. Se vuelven masa. Comunidad. La piedra reverbera. Choca. Las ondas nos impactan. El golpe duro sobre el polic\u00eda obscurece su mirada. El poder se ciega. La luz de las sirenas. Nuestros pies no retroceden. La rebelaci\u00f3n. <strong>La revuelta contra las luces<\/strong>. La batalla contra las sombras. El candil. El fuego que se renueva. Incandecemos.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LUCES2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-24313\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/LUCES2.jpg\" alt=\"LUCES2\" width=\"1600\" height=\"1067\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-24299","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/24299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=24299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}