{"id":25509,"date":"2017-09-26T19:14:51","date_gmt":"2017-09-27T00:14:51","guid":{"rendered":"http:\/\/nofm-radio.com\/?p=25509"},"modified":"2017-09-26T19:14:51","modified_gmt":"2017-09-27T00:14:51","slug":"que-sigue","status":"publish","type":"archivo","link":"https:\/\/nofm-radio.com\/?archivo=que-sigue","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 sigue?"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>Santiago Dom\u00ednguez<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/twitter.com\/s4nti\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@s4nti<\/a><br \/>\nMi casa no se cay\u00f3, sigue en pie. Ahora, hay un espacio en la pared donde antes hab\u00eda un cuadro, hay tambi\u00e9n una peque\u00f1a <strong>grieta<\/strong> en la sala. En otras palabras, no nos pas\u00f3 nada. Pero no todos tienen la fortuna de decir lo mismo. El<strong> fen\u00f3meno natural<\/strong> se volvi\u00f3 desastre y no ha dejado de sacudirnos a todos. A muchos les golpe\u00f3 en lo real, en lo tangible, destruy\u00f3 la materia en la que viv\u00edan y a todo lo que llamaban \u201cm\u00edo\u201d; a todos nos penetr\u00f3 profundo, nos removi\u00f3 las entra\u00f1as y dej\u00f3 ecos de dolor que a\u00fan nos aquejan. A algunos les quit\u00f3 lo \u00fanico absoluto, irreparable: la vida.<br \/>\nEl<strong> terremoto<\/strong> nos toc\u00f3 a todos y respondimos. Respondimos de una forma que yo s\u00f3lo hab\u00eda vivido en las historias que me contaban mis padres de aquella otra <strong>cat\u00e1strofe<\/strong>. El sismo se volvi\u00f3 maremoto e inundamos las calles de una forma impresionante. De una manera que yo habr\u00eda cre\u00eddo inconcebible si no me hubiera explotado en la cara, si no me hubiera encontrado a m\u00ed mismo, ah\u00ed, nutriendo al fen\u00f3meno.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/I.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-25514 size-full\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/I.jpg\" alt=\"I\" width=\"217\" height=\"294\" \/><\/a><br \/>\nLo que suced\u00eda era tan necesario y natural como lo era sorprendente. La multitud, como nunca la hab\u00eda concebido, sal\u00eda a dar lo que pod\u00eda de la forma en que pod\u00eda. El demiurgo era celular, autogestivo, aut\u00f3nomo, aut\u00e9ntico, genuino. La multitud desbordaba, desorganizada, descentralizada, horizontal, adjetivo tras adjetivo en un intento de tocar con la raz\u00f3n lo que el coraz\u00f3n vive. Hay adrenalina, hay ganas de querer formar parte de todo, sentirse \u00fatil, ayudar, salvar. El frenes\u00ed alimenta nuestro esp\u00edritu como el enamoramiento m\u00e1s febril, en un torbellino que no permite el instante ocioso. Hay que <strong>salir a las calles<\/strong>, tomar las plazas, vincularnos. Y lo hacemos. El otro, normalmente extra\u00f1o y peligroso en esta urbe de amor y odio, es ahora aliado, compatriota, hermano y soldado en la guerra contra la tragedia.<br \/>\nMuy pronto, nos dimos cuenta que como tierra en un embudo chocamos, nos aplastamos unos a otros. A horas del siniestro empezamos a creer que hemos rebasado la cat\u00e1strofe real, pensamos que sobra ayuda, que sobran manos. El fen\u00f3meno vivo, la multitud, hace fantasear a muchos con el advenimiento de la <strong>revoluci\u00f3n so\u00f1ada<\/strong>, esa que viene desde abajo y arrasa como marea. Las redes sociales, glosario de la vida, hacen su comentario: \u201cLos j\u00f3venes han tomado las<strong> CDMX<\/strong>. Espero que ya no la suelten.\u201d El tweet se viraliza a la par que la ayuda. Las redes se saturan, se vuelven comunicaci\u00f3n que quema, tenemos que pasarla, aventarla, alguien m\u00e1s debe verla, tiene que llegar, cumplir su destino. De todas partes brotan <strong>voluntarios<\/strong> de las redes, que se ponen como objetivo optimizar las redes mismas. Porque a pesar de que la multitud tambi\u00e9n se manifiesta en ellas de cualquier manera que encuentra, a final todo debe reducirse al acto real. Una publicaci\u00f3n que no llega al acto concreto se queda en la nada, en un vac\u00edo que m\u00e1s que impotencia es onanismo, pues en toda su esterilidad nos hace creernos valiosos.<br \/>\nLa motivaci\u00f3n es aut\u00e9ntica, luchamos por optimizar esfuerzos, el tiempo siempre est\u00e1 en nuestra contra. La comida llega en caudales a las calles, choca contra la gente y contra los <strong>acopios<\/strong>. Cajas enteras de tortas y s\u00e1ndwiches se aglutinan amenazando con pudrirse. Es metonimia de la ayuda misma. Los estrat\u00e9gicos hacen un <strong>llamado log\u00edstico<\/strong>: ya no m\u00e1s comida perecedera, ya no m\u00e1s manos, esperen. Y uno se siente tan in\u00fatil que no cree merecer esa tercera torta que le ofrecen en lo que va del d\u00eda. \u201cNo me la he ganado todav\u00eda\u201d pienso mientras sonr\u00edo y le digo que no, que muchas gracias. Otra vez me sorprendo. Los paquetes individuales de almuerzo (esos que amenazan con pudrirse) claramente han sido hechos con un amor infinito. Est\u00e1n llenos de detalles que los vuelven gestos particulares, como un abrazo que alguien, en alg\u00fan lugar, le quiere mandar a un aliado an\u00f3nimo. Con plum\u00f3n, escrito sobre la etiqueta del refresco o la servilleta de la torta, hay tiernas palabras de aliento y amor.<br \/>\nPero la optimizaci\u00f3n de procesos traza una curva que lleva cierto tiempo. Hay prueba y error, los ingenieros de la ayuda y los estrat\u00e9gicos siguen descubriendo la mejor manera de ordenar el apoyo. Surgen<strong> bases de datos<\/strong> geniales, en tiempo real, inmersas en mapas complet\u00edsimos, nuevos <strong>canales de comunicaci\u00f3n<\/strong> verdaderamente sorprendentes. Hay que aprender a usarlos, acostumbrarnos a ellos. No faltan los impacientes que se quejan de la falta de orden. Pero es que no se dan cuenta de lo que en verdad acontece. Estamos al borde de la historia aprendiendo a usar herramientas cuasi telep\u00e1ticas y omniscientes para enfrentarnos a algo tan viejo como el mundo mismo.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/II.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-25515 size-full\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/II.jpg\" alt=\"II\" width=\"283\" height=\"189\" \/><\/a><br \/>\nDe pronto, todos somos ingenieros doctorados en estructuras. Entrar a un edificio se vuelve un ejercicio de observaci\u00f3n activa de muros y castillos. Lo hacemos porque se ha vuelto un <strong>tema de moda<\/strong>, pero tambi\u00e9n porque tenemos miedo. Un gran muro de concreto es ahora fr\u00e1gil, y aquello que antes era resguardo ahora es amenaza. Todo nos conmueve, somos aprensivos como pocas veces. Nos volvemos sensibles al<strong> dolor ajeno<\/strong>. Como de costumbre buscamos historias que nos expliquen lo que sucede, nos abrazamos de los mitos. Necesitamos s\u00edmbolos para poder seguir entendiendo este mundo que se nos escapa. Y nace Frida Sof\u00eda, por varias horas m\u00e1s viva que cualquier desaparecido en la guerra contra el narco. Y leemos \u201c<strong>El pu\u00f1o en alto\u201d de Villoro<\/strong> y lloramos en silencio.<br \/>\nNo pasa mucho tiempo antes de que la multitud choque contra lo que siempre choca: <strong>el Estado<\/strong>. Todos activos, zangoloteados, por fin despiertos demandamos recursos para enfrentar lo que se nos viene. Porque, aunque a veces se nos olvida, la acci\u00f3n p\u00fablica es pol\u00edtica. Y tan activos como estamos, nos empoderamos todos, incluso aquellos que suelen mostrar indiferencia a lo pol\u00edtico. Y ellos, los pol\u00edticos de profesi\u00f3n, inmundos como son, nos dicen que no, que el dinero es asignado por ley, que eso ser\u00eda desv\u00edo de recursos. Pero sobre todo, se resguardan tras la pregunta \u00bfa d\u00f3nde nos llevar\u00eda todo esto? Porque luego llega otro hurac\u00e1n, luego llega otro terremoto, otra inundaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde parar\u00eda el <strong>estado de excepci\u00f3n<\/strong>? Y la pregunta brilla, alumbra el problema. Nos encontramos en estado de excepci\u00f3n. Vivimos un momento de <strong>trauma colectivo<\/strong> que en mi inexperiencia e ignorancia no puedo m\u00e1s que relacionar (tal vez ingenuamente) con golpes de estado, dictaduras, guerras civiles, revoluciones. La multitud esperanzadora nos hace creer que nos encontramos en medio de una vor\u00e1gine transformadora. Pero no s\u00e9, en verdad no s\u00e9, la dimensi\u00f3n real de la coyuntura. \u00bfQu\u00e9 puede salir de todo esto? El nivel de involucramiento social (y pol\u00edtico) es extraordinario, al menos para el contexto mexicano. \u00bfSer\u00e1 el trauma nacional lo suficientemente fuerte como para politizarnos de forma perdurable, m\u00e1s all\u00e1 de un par de semanas? Pienso en el 85 y las consecuencias que tuvo en el <strong>movimiento estudiantil del 86<\/strong>, en la efervescente participaci\u00f3n de la sociedad civil, en las <strong>elecciones del 88<\/strong>, esa victoria de la izquierda que result\u00f3 derrota frente al fraude. No s\u00e9 si esta coyuntura logre trascender la crisis inmediata, pues su alcance no es nacional y el enemigo (el antagonista, el obst\u00e1culo com\u00fan que nos cohesiona y nos identifica a todos) es en primera instancia el destino natural, el infortunio. Una primera lectura (de hecho, la que nos avent\u00f3 a todos a las calles a hacer lo que pudi\u00e9ramos) nos dice que todos somos v\u00edctimas y no hay culpables claros. Todos somos vulnerables, es s\u00f3lo la fortuna la que me mantiene vivo. Orientados de esta forma es que salimos codo a codo con el polic\u00eda, el soldado y el marino a remover escombros y luchar hasta el final por cualquier indicio de vida, que no es poca cosa.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/IV.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-25517 size-full\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/IV.jpg\" alt=\"IV\" width=\"270\" height=\"180\" \/><\/a><br \/>\nPero con la calle tomada y el tiempo avanzando, sucede lo que tiene que suceder. La <strong>acci\u00f3n social<\/strong> es pol\u00edtica y lo que est\u00e1 en juego es el poder. Eso lo saben los partidos cuando se niegan a soltar el dinero, lo sabe tambi\u00e9n la <strong>Marina<\/strong> cuando ve que lo que manda en el sitio de derrumbe es la necesidad de rescate y no el orden militar. As\u00ed, uno por uno los sitios de emergencia van siendo controlados por las fuerzas del orden. Todo aquel que estuvo ah\u00ed, ayudando a mover escombro, a llevar comida, a repartir agua, fue testigo de peque\u00f1as manifestaciones de la lucha por el poder. \u00d3rdenes que se daban con el objetivo de mantener un orden, el orden por el orden, a costa de las necesidades reales de las personas atrapadas. Nosotros nos negamos a ceder lo que hemos podido construir, los espacios que hemos ganado. Defendemos los acopios del mezquino lucro pol\u00edtico. Defendemos la vida, ya sea en la forma de un sobreviviente milagroso o de un cuerpo al que le queremos dar una sepultura humana.<br \/>\nS\u00f3lo un d\u00eda pude estar en la primera l\u00ednea de un derrumbe. A m\u00ed me tocaba repartir aguas a los <strong>brigadistas<\/strong>, <strong>Topos<\/strong>, marinos, soldados y rescatistas japoneses e israel\u00edes. Hab\u00edamos alrededor de 500 personas intentando rescatar a las personas que se encontraban atrapadas en el <strong>multifamiliar de Taxque\u00f1a<\/strong>. De las nueve horas que estuve ah\u00ed, no pude presenciar ning\u00fan rescate de alguien con vida.<br \/>\nTodos trabaj\u00e1bamos arduamente, a la espera de poder ayudar al milagro. Repentinamente, se levantan los pu\u00f1os y llega el silencio. 500 personas se detienen en el acto. Se detiene el tr\u00e1fico sobre Tlalpan. En el pa\u00eds en el que viv\u00edamos antes del martes 19 me habr\u00eda costado trabajo creer que ese es el valor que le otorgamos a una vida. A un indicio de vida. Ahora, inmerso en el absoluto silencio, no tengo m\u00e1s que un terrible nudo en la garganta. De las entra\u00f1as del escombro llega un grito. \u201cSi hay alguien en esta estructura. \u00a1Responde! \u00a1Haz ruido! \u00a1AHORA!\u201d El <strong>silencio<\/strong> se mantiene, y por m\u00e1s conmovedor que sea, no puedo dejar de pensar que es un silencio terrible, un silencio verdaderamente ojete. El rescatista vuelve a preguntar dos veces m\u00e1s. Momentos despu\u00e9s, llega el grito hacia nosotros: \u201c\u00a1HAY VIDA!\u201d. Aplaudimos. Algunos lloramos. La esperanza nos alimenta el \u00e1nimo y volvemos al trabajo.<br \/>\n<a class=\"no-eff img-link lightbox\" href=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/V.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-25518 size-full\" src=\"http:\/\/nofm-radio.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/V.jpg\" alt=\"V\" width=\"314\" height=\"173\" \/><\/a><br \/>\nUn par de horas despu\u00e9s se vuelve a hacer un silencio. Nos detenemos. Los <strong>soldados y rescatistas<\/strong> forman dos vallas humanas y se crea un pasillo. En la quietud se percibe un suave viento que mece las hojas, una brisa que acaricia la piel. Nos quitamos los cascos. Se nota el cansancio y la tristeza en nuestros rostros. De los escombros baja una camilla cubierta con una s\u00e1bana blanca. Pasa el cuerpo. Frente a m\u00ed hay un soldado. Con la cabeza gacha y la mirada en el piso es claro el esfuerzo que hace por contener el llanto. Yo tambi\u00e9n lo contengo. Desde el nacimiento, llorar significa estar vivo. Pero cuando el cuerpo pasa no me permito romper el llanto, s\u00e9 que a\u00fan hay trabajo por hacer.<br \/>\nMe toc\u00f3 presenciar <strong>el rescate<\/strong> de dos cuerpos. Las dos veces tuve frente a m\u00ed al mismo soldado. Lo veo apretar la mand\u00edbula y el casco contra su pecho. Compartimos dolor como nunca cre\u00ed hacerlo con <strong>un soldado<\/strong>. Me vienen a la mente las<strong> ejecuciones extrajudiciales<\/strong> y dem\u00e1s <strong>violaciones a los derechos humanos<\/strong>\u00a0desde la reciente <strong>militarizaci\u00f3n<\/strong> del pa\u00eds. El soldado, representante de las fuerzas del orden, representante de <strong>El Poder<\/strong>, es eso: soldado. \u00c9l se encarna a s\u00ed mismo y encarna a tantos otros que han abusado del pueblo en nombre del Estado. Porque el soldado es humano, por supuesto que es humano, y por ello carga con su sombra. Porque lo que ha hecho el Ej\u00e9rcito no se borra. <strong>Porque M\u00e9xico sigue siendo M\u00e9xico<\/strong>, y seguir\u00e1 cargando con todo lo que es y ha hecho.<br \/>\nEl fen\u00f3meno natural dur\u00f3 70 segundos. Pero nosotros hicimos del fen\u00f3meno un desastre que lleva ya 5 d\u00edas. Como en<em><strong> Edipo Rey<\/strong><\/em>, la tragedia ya estaba consumada, esperando a que cayera el velo y la verdad se manifestara. Ning\u00fan edificio debi\u00f3 caer. \u00bfQui\u00e9n tiene la culpa? \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer cuando lo descubramos? \u00bfQu\u00e9 sigue?<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"template":"","meta":{"_id_youtube":"","_id_vimeo":"","_podcasts_duration":"","_podcasts_url":"","_podcasts_show":"","_prog_horario_dias":"","_prog_hora":"","_prog_duration":""},"class_list":["post-25509","archivo","type-archivo","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo\/25509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/archivo"}],"about":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/archivo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nofm-radio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}