TODO MENOS MIEDO

Demands of Ordinary Devotion. Cruce de señales

“El sonido es vacío, miedo y asombro.”

-David Toop

Por Erika Arroyo

Algo fascinante ocurre cuando, conforme avanzas en el auto, lo que escuchas en la radio comienza a fundirse con voces y sonidos distantes que se cuelan, llegan de otro lugar, de un más allá. Se acompañan, se tropiezan, aparecen y desaparecen, son capaces de ponernos ante esa cualidad que tiene el sonido de ser una ausencia presente.

¿Qué es ese espectro que se manifiesta entre lo que venía escuchando? Esa perturbación entre sonidos que por momentos se acerca a la psicofonía es capaz de sumergirnos. De pronto, estamos inmersos en la sonoridad de ese cruce, como escuchas somos momentáneamente médiums en esa superposición de frecuencias

Interferencia al confinamiento

Entre las interferencias más emocionantes a ese continuo fluir del confinamiento con las que me encontré en días recientes, se encuentra “Demands of Ordinary Devotion”, el primer sencillo que se desprende de Lucy & Aaron (Hanson Records), el LP debut, resultante de una colaboración entre dos de las fuerzas más creativas y prolíficas de la escena experimental contemporánea: Lucrecia Dalt (RVNG Intl.) y Aaron Dilloway (Dais Records). 

Tras conocerse hace diez años en Madeira, Portugal, y reencontrarse en Toronto algunos años más tarde, Lucrecia y Aaron han mantenido un interés mutuo en la sonoridad de sus proyectos. 

Conciencia del sonido y territorios de la escucha

Ya en 2020 trabajaron juntos en una selección de grabaciones de campo realizadas durante una residencia en Guachalito, Colombia, y en busca de seguir explorando las posibilidades expansivas de la conciencia del sonido y los territorios de la escucha, han emprendido un nuevo proyecto en colaboración que podrá escucharse completo en julio y que estará disponible en pre-venta próximamente. 

Un vaivén fantasmal

Mientras llega el día, “Demands of Ordinary Devotion” nos sitúa en el centro de la interferencia de dos señales que se afectan entre sí, envolviéndonos en la espectralidad del sonido. El track es un vaivén fantasmal, un ciclo tan hipnótico como perturbador que aumenta su potencia como sólo lo conseguiría la suma de ambos como guías de la escucha. 

Seguramente habrá en breve más noticias que ayudarán en esta invocación sonora.